La autoridad judicial ha ordenado el ingreso en prisión del varón de 36 años que fue detenido este lunes junto con su abuela, de 81, intentando embarcar en dirección Ceuta Algeciras con 65 kilos de hachís ocultos en el coche.
Únicamente el joven es quien ingresa en prisión preventiva por un delito contra la salud pública, mientras que, respecto de la abuela, que quedó en libertad en la propia sede del Instituto Armado, la Fiscalía solicita el sobreseimiento.
Así se resuelve este caso asociado al tráfico de drogas que ha roto con el perfil rutinario con el que se topan los agentes de la Benemérita en ese grueso de intervenciones. Una abuela y su nieto ocupando un coche lleno de hachís. No es lo habitual.
Tras su detención en la mañana de este lunes, se ha procedido a su puesta a disposición judicial. Tal y como confirman fuentes consultadas por este periódico, se ha dictado auto de entrada en prisión para el nieto, además conductor del coche.
La droga intervenida fue trasladada al área de Sanidad para su posterior análisis, ya que del informe de calidad que se haga se derivará la oportuna presentación para que el Ministerio Fiscal realice su propio informe.
Los bloques que integraron este lote de drogas estaban marcados con el símbolo Geleto, que ya ha significado algunos pases previos de esta narcótica sustancia.
La hilera de vehículos que busca embarcar con destino a Algeciras ocultando hachís en su interior marca una ruta constante de búsqueda de burla del control que establecen las fuerzas de seguridad, en el caso de la Guardia Civil en el propio embarque.
Componentes de la 1ª Compañía Fiscal y de Fronteras, conjuntamente con el Grupo Cinológico de la Comandancia de la Guardia Civil, llevaron a cabo este servicio en concreto.
El vehículo, con matrícula nacional, llevaba droga oculta que fue descubierta por el can especializado en dar con esa mercancía.
El hachís descubierto estaba escondido en los dobles fondos en el suelo y salpicadero del turismo, convertido en un particular vehículo-patera de la droga.
Los enlaces de la droga echan mano de cuantiosas maneras de pasar hachís, algunas tan curiosas como el uso de lavadoras donde se esconde la narcótica sustancia. A eso se añade el empleo de las llamadas mulas, es decir, personas que llevan la droga adosada al cuerpo.
La droga que entra por la frontera que separa Ceuta de Marruecos cruza hacia nuestra ciudad con el ánimo de ser introducida en los habitáculos oportunos con tal de despistar a la Benemérita.
Hay mil maneras de pasar hachís, pero también mil maneras de abortar ese delito. Los vehículos transformados en particulares pateras de la droga siguen utilizándose para intentar burlar el control en el embarque, amoldando huecos naturales para servir de depósitos de la droga.
También creando dobles fondos, caleteando el coche para ocultar la mercancía. Así, autónomos cuyo negocio ha fracasado, jubilados con deudas imposibles de afrontar, jóvenes engañados para servir de cabeza de turco de las redes del narcotráfico llenan las celdas tras ser sentenciados por los juzgados de Ceuta. Ellos son los que tocan la droga y los que pagan con presidio. Con sus arrestos terminan esos servicios antidroga.
La droga se introduce también en los tanques de gasolina de motos, dentro de patinetes, en las cuatro ruedas de los turismos o en huecos que han sido preparados para que los canes especializados en la detección de droga no den con esta sustancia.
La Real Federación de Fútbol de Ceuta ha presentado oficialmente la Copa Autonómica RFFCE en…
El patrullero Medas ha concluido con éxito su reciente misión de vigilancia y seguridad marítima…
La Guardia Civil de Ceuta ha vuelto a destacar en el ámbito deportivo tras su…
Ceuta ha cruzado fronteras esta semana para participar en un torneo internacional masculino por equipos…
Las autoridades aduaneras de Tetuán (Marruecos) se han incautado de un lote de telas y…
Hace ya algo más de 30 años desde que el Real Zaragoza tocó el cielo…