Por parte del equipo de gobierno se ha mencionado que para las próximas navidades confían en contar, de manera definitiva, con la terminación de las obras de la Gran Vía, calle Jáudenes y Plaza de África. Ahora mismo existe una ampliación de ocho meses para el cumplimiento de una modificación del proyecto que no tendrá ningún coste para la Ciudad Autónoma, según anunció la semana pasada el consejero de Fomento y Turismo.
No se trata de ninguna modificación especial, sino que se circunscribe al revestimiento del monumento homenaje al convento de los Trinitarios que se encuentra enfrente del Palacio autonómico y, por otro lado, algunos arreglos en el jardín colgante que está a la entrada de la Gran Vía.
Con esta decisión está muy claro que se produce un nuevo retraso en la finalización de estas obras que tienen ya de por sí un retraso que en muchas ocasiones no se ha entendido por parte de los ciudadanos. Lo que si debe entender el Ejecutivo del presidente Vivas es la necesidad de que, en esta ocasión, cuando se fija una fecha aproximada de punto y final a las obras no les queda más remedio que cumplirlo.
La inversión de más de nueve millones de euros ha sido muy importante y está claro que la obra ha merecido la pena bajo todos los conceptos. Pero volvemos a repetir que no es bueno que la ciudadanía se canse por ver que no se termiina una obra que se está haciendo eterna. Por tanto, confiemos nuevamente en esta palabra dada por el Gobierno.






