Ceuta necesita con urgencia un albergue, un edificio en el que se puedan ofrecer prestaciones a aquellas personas sin techo, sin el calor de un hogar, que carecen de las asistencias más básicas.
Es un asunto que interesa a la Ciudad, así lo ha manifestado en varias ocasiones, confirmando, de hecho, públicamente, su apuesta por disponer de esta infraestructura.
Que la licitación quedara desierta fue un mazazo a un proyecto vital en Ceuta, ya que en pleno 2026 no se puede consentir que personas sigan durmiendo en la calle, despojadas incluso de su propia dignidad.
Hay posibilidades para la puesta en marcha de este proyecto, pero no solo eso, ahora sabemos además que se ha registrado vía oficial el interés de una empresa solvente por ofrecer de manera ágil cubrir ese vacío. Lo hace acogiéndose a una de las dos alternativas manejadas por la institución municipal, la del procedimiento negociado sin publicidad.
La Ciudad y, en concreto, la consejería competente deben dar el paso oportuno para, con la mayor celeridad, desbloquear este asunto, que además preocupa a las formaciones políticas y a la ciudadanía en general, evitando más imágenes duras de quienes tienen que vivir arrastrando una bolsa, sintiendo en ocasiones desprecio a base de miradas o expuestos a cualquier accidente.






