A Juan Dialdas Parwani
Namasté. Te saludo en hindú, y te llamo Juan (que significa bondad) ya que todos te conocíamos con este nombre. No en vano, en tu esquela mortuoria, venían los símbolos cristiano e hindú... Como mucha gente, no nos podemos creer que ya no estés entre nosotros. Siempre activo, trabajando en tu comercio Bazar Noelia, siempre haciendo algo, limpiando, arreglando cosas, y leyendo. Muchas veces, cuando yo pasaba por delante de tu bazar, te veía leyendo algún periódico. “Hasta luego”, nos decíamos. Otras veces entraba a saludarte para ver cómo iban las cosas. Este invierno pasado te compré algunas cosillas dado el frío que tuvimos durante unos cuantos días. Tú me mostrabas amablemente, como siempre, los bonitos guantes que habías recibido o los foulards. Porque si en algo te caracterizabas, era por tu amabilidad y porque ante todo, eras buena persona.
Te conocí hace muchos años. Mi prima Merche y yo nos hicimos amigas tuyas. No sé, hubo como una especie de feeling entre los tres. Éramos muy jóvenes, incluso mi prima llegó a trabajar un tiempo contigo, en una pequeña tienda que por aquel entonces tenías cerca de la Plaza de Abastos.
Siempre que te veíamos, te llamábamos cariñosamente “Uhu”, en sñal de saludo; a ti te hacía mucha gracia. De esta forma se te quedó este apodo que perduró en el tiempo. Es más, mi cuñada , el domingo día 12 de mayo, me dijo: “Ha fallecido el Uhu? Yo me quedé fría. Hacía pocos días que habíamos estado hablando. Me comentaste que operaban a tu mujer, y tú, sin quejarte, me dijiste que te encontrabas un poco cansado pero sin darle importancia.
Te recuerdo tan moreno, con tus ojos tan expresivos y tu pelo canoso que te hacía tan atractivo. Me parece escuchar aún tu voz contándome cosas, mostrando tu mercancía a la clientela, ofreciendo buenos precios. También me comentabas que aunque seguías vendiendo, la crisis se notaba mucho. Pero tú seguías al pie del cañón. Si Merche, mi prima, supiera que ya te has ido, se sentiría muy apenada; pero ella, desde hace tiempo, ya está en otro mundo, ya que siendo aún tan joven, tiene Alzheimer. Tú lo sabías porque te lo conté hace tiempo y te sentías afectado. Hacía muchos años que tú no la veías (vive en Barcelona) y cuando te mostré una foto, la reconociste enseguida.
Querido Juan, ya estás en la luz, ésa que seguramente te inundará ya, llenándote de paz. Sumérgete en ella y piensa que los que te conocimos, nunca te olvidaremos.
Namasté. La paz contigo.
Tras superar el reto de correr 100 kilómetros por Ceuta, Antonio Contreras se propuso un…
No me extraña que me nombren cronista oficial del parque de perros. Lo que allí…
El mal olor que emana de la EDAR, ubicada junto al Cementerio de Santa Catalina,…
La creación de un grupo de trabajo específico dentro de la CICAPE para abordar las…
El Gobierno de Ceuta no puede dejar pasar ni un minuto más para anunciar su…