Pudo conseguir una enfermedad cerrar muchos caminos. Esos que nunca nadie creyó que pudieran existir. “Cuantas veces me he planteado quedarme aquí en Ceuta por una buena temporada y siempre ha existido esa vocecita que me decía has dejado abandonada a tu familia”. Ve rápido a esta parte que te gusta estar. Y como un hombre bien sincronizado, como dicen un buen británico, no a las 5 como ellos hacen con el té, pero si a eso de las 8 para que si hubiera o hubiese cola poder tomar una buena cena a eso de las 10 con mis familiares. Pero llegó el día de autos y sin previo aviso me quedé en esta parte de un lugar equivocado. Por muchas manos unidas de solidaridad que tuve con buenos amigos, o como en otros casos familiares o almas caritativas que buscaban por un lado tener esa mano de obra barata a cambio de cobijo, comida y algo de dinero. Pero al cambio siempre ganan los que poseen el maldito parné. Hay que añadir que nuestros dirigentes pusieron en marcha lugares amplios de nuestra pequeña geografía para que pudieran refugiarse de los días que deberían de estar en confinamiento para ayudar que la pandemia pasará de largo. Se pudo dar un espaldarazo a este malestar en general y los números fueron afines a los dirigentes. Hubo un fallo que nadie dejó de pensar. No se hicieron los controles analíticos en esos momentos por carecer de test suficientes. Todo bien atado y demostrado la valía de las iniciativas de los pensantes. Pero masificar creo que fue un error. Ahora siempre nos lo recuerdan. Distancia de seguridad dos metros y utilización de la mascarilla. Se debe de lavar las manos con frecuencia y utilización de las soluciones hidroalcoholicas. Pero eso tenía una fecha de caducidad. Todo ser humano piensa en estar con sus seres queridos y buscan soluciones rápidas. Lo que era una plaga diaria de entrar personas desde Marruecos a Ceuta para intentar buscar una vida nueva en los ilegales que no son de Marruecos, se mezclaban los marroquíes que buscaban un pase seguro de un artículo muy bien pagado. Ahora escuchar que los que están en esta parte de una civilización buena quieren ir hacia Marruecos no es ponerse las manos en la cabeza es pura impotencia de llevar medio año encerrados en esta parte del mundo y no poder ver y tocar a sus familiares. De todas maneras también los españoles han llegado a la conclusión que salir del país Marruecos y llegar a Ceuta a nado es una cosa práctica y fácil. Aunque haya que pagar un esfuerzo y un pecunio a los vigilantes de las playas magrebíes.






