La Guardia Civil intervino en la noche de este martes diez botellas de óxido nitroso, el conocido como gas de la risa, durante un desembarque peatonal en la estación marítima de Ceuta. La actuación fue llevada a cabo por agentes de la 1ª Compañía Fiscal y Fronteras, dentro de los controles que se realizan de forma habitual.
El hallazgo se produjo durante las labores de inspección efectuadas con motivo del desembarque.
Los agentes localizaron las diez botellas que contenían óxido nitroso y estaban dentro de una maleta, una sustancia cuyo uso lúdico se ha extendido en los últimos años, especialmente entre jóvenes, debido a sus efectos cuando es inhalada.
Riesgos para la salud
El motivo se encuentra en el riesgo asociado al consumo recreativo de esta sustancia. El óxido nitroso es conocido popularmente como gas de la risa y suele ser utilizado mediante su inhalación a través de globos.
Esta práctica puede provocar efectos sobre el sistema nervioso y entraña riesgos para la salud, especialmente cuando se consume de manera reiterada, en grandes cantidades o combinado con otras sustancias.
A disposición de la Aduana
Tras la intervención, la Guardia Civil procedió a tramitar una infracción al amparo de la Ley Orgánica 12/95 de Represión del Contrabando.
La mercancía intervenida ha quedado a disposición de la Aduana mientras se instruyen los correspondientes expedientes sancionadores por la posesión de esas botellas con gas de la risa.
Una sustancia considerada peligrosa a bordo
A la actuación en materia fiscal se suma la aplicación de la normativa de la Ley de Puertos, dado que el óxido nitroso transportado está clasificado como una sustancia peligrosa para la seguridad del buque en el que viajaba.
De esta forma, la intervención no se limita únicamente al ámbito del posible contrabando, sino que también afecta a las normas destinadas a garantizar la seguridad durante el transporte marítimo.
Multas económicas y decomiso de la mercancía
Las diez botellas de gas de la risa permanecerán a disposición de las autoridades competentes mientras se determina la responsabilidad correspondiente y se deciden los procedimientos administrativos.
Las sanciones contempladas para este tipo de infracciones pueden incluir multas económicas y el comiso definitivo de la mercancía.
Por lo penal
Fuentes jurídicas consultadas señalan que “la mera posesión de óxido nitroso puede ser objeto de tratamiento por la vía administrativa, dependiendo de las circunstancias concretas del caso”.
Sin embargo, advierten de que “la venta o el tráfico de este producto puede adquirir relevancia penal cuando concurren determinadas circunstancias, especialmente cuando estas actividades se desarrollan en lugares con gran afluencia de público o en áreas recreativas”.
Consumo recreativo
La expansión de este tipo de consumo recreativo ha llevado a las unidades fiscales de la Guardia Civil a mantener una vigilancia específica sobre el transporte y la introducción de estos productos a través de puntos fronterizos.
Las estaciones marítimas, por su condición de espacios de tránsito de pasajeros y mercancías, constituyen uno de los lugares donde se intensifican estos controles.
Los controles tienen como objetivo detectar tanto su entrada irregular como aquellas operaciones que puedan estar relacionadas con su distribución o comercialización.
Incremento de su uso
Este fenómeno ha experimentado un incremento en su uso recreativo no autorizado, lo que motiva un control exhaustivo en los puntos fronterizos y estaciones marítimas.
Según la información trasladada a El Faro, las diez botellas incautadas quedan a disposición de la Aduana mientras se instruyen los expedientes sancionadores correspondientes, tanto en el ámbito fiscal del contrabando como en el de la seguridad portuaria.
Las sanciones previstas para este tipo de infracciones contemplan multas económicas severas y el comiso definitivo de la mercancía intervenida, sumándose a las numerosas intervenciones que la Guardia Civil lleva a lo largo de este año en este ámbito.






