El acusado llevaba años atentando contra su hija y su mujer que vivían bajo continua presión
Dos multas de 180 y 360 euros respectivamente, por sendos delitos de maltrato y de maltrato psicológico, una indemnización de 1.200 a su mujer y su hija (en total 1.740) además de dos años de alejamiento y prohibición de acercarse a ninguna de ellas y el mismo periodo de privación de tenencia de armas. Ha sido la sentencia dictada ayer por la magistrada del Juzgado de lo Penal número 2 contra J.C.H.
J.C.H. mantuvo una discusión con su esposa en el domicilio familiar por causas que se desconocen. En un momento dado se tornó agresivo y comenzó a proferir insultos y vejaciones contra su mujer, llegando incluso a levantar la mano para agredirla.
En la Instrucción del caso se deja constancia de que esta situación se repetía a diario y en presencia de la hija de ambos, a la que golpeó con asiduidad para imponerle su voluntad.
Como consecuencia de esta proliferación de expresiones humillantes, tanto la madre como la hija han vivido durante años en un constante estado de miedo y sometidas a una continua presión que las bloqueaba como personas.
El acusado se conformó con los hechos por los que se le juzgaba por lo que las penas de uno y tres meses de prisión solicitadas respectivamente por sendos delitos de maltrato y de maltrato psicológico se han sustituido por dos penalizaciones de 180 y 360 euros.





