Un emigrante de origen subsahariano murió ayer en una refriega con la Policía durante el desmantelamiento de un campamento de emigrantes ilegales en el monte Gurugú, en la ciudad marroquí de Nador (a 12 kilómetros de la ciudad española de Melilla), según denunciaron fuentes asociativas. Según Hasán Amari, representante de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en la ciudad de Uxda (noroeste de Marruecos), las autoridades marroquíes han llevado a cabo una intervención “de entre las más violentas” contra los emigrantes irregulares refugiados en el bosque del monte Gurugú, en Nador.
Amari añadió que hasta el momento no se ha podido verificar si murió por accidente cuando trataba de huir de la Policía o por malos tratos, pues algunas versiones aseguran que fue repetidamente golpeado.
El cadáver del subsahariano, de nacionalidad desconocida, ha sido depositado en la morgue del hospital regional de Nador, indicó el representante de la AMDH.
Asimismo confirmó que hay otros diez subsaharianos que se encuentran heridos, dos de ellos graves, y añadió que un grupo de emigrantes salieron del bosque para manifestarse contra “las intervenciones violentas” en su contra y por la muerte de su compañero. Un total de 65 subsaharianos han sido detenidos por las fuerzas de seguridad marroquíes en esta intervención policial, explicó Amari, quien agregó que probablemente serán expulsados esta noche en la frontera con Argelia. En Marruecos se concentran miles de emigrantes del África subsahariana que de manera periódica intentan atravesar las fronteras hacia las ciudades españolas de Ceuta y Melilla.





