Sus familiares, compañeros y amigos estuvieron ayer en el tanatorio para darle una última despedida y recordar los buenos momentos que vivieron juntos.
El mundo del taxi perdió ayer a uno de sus más queridos miembros, el histórico Luis Sarria Pérez, que falleció a los 62 años de edad tras una larga enfermedad. Familiares, amigos y compañeros suyos estuvieron durante la tarde de ayer en el tanatorio para dar su última despedida a un hombre querido y apreciado por todos. No obstante ese cariño que ayer le demostraron sus allegados se forjó durante años de genuina sinceridad. “Luis era un hombre con el que se podía hablar y compartir tus problemas”, aseguraba uno de sus compañeros. Más de 33 años de profesión avalan a este taxista al que no le asustaba la responsabilidad y que durante mucho tiempo fue presidente de la asociación de profesionales del taxi en una época en la que comenzaban a tener voz, finales de los años ochenta. “Era una persona luchadora. Siempre estaba recibiendo nuestras quejas y buscando soluciones a los problemas que nos iban surgiendo”, explicaba José Luis Mercado, uno de sus compañeros. “Ha sido siempre una persona trabajadora y que ponía mucha voluntad a todo lo que hacía”, aseguraba Said Mohamed, actual presidente de la asociación de autónomos del taxi. “Para nosotros era una cabeza visible que estaba donde tenía que estar y se quejaba cuando tenía que quejarse”, añadió. Algunos de sus clientes también recordaban que “era un hombre muy majo” y que “se quejaba sin dudar de cosas en las que llevaba toda la razón”. Quizá por ello sus compañeros no olviden jamás a una de las puntas de lanza del taxi ceutí, un hombre íntegro y que siempre trabajaba y luchaba por el bien de su profesión. En lo cotidiano también fue recordado por aquellos que se acercaron para despedirse y arropar a la familia de Luis Sarria en estos momentos tan delicados. “Era un hombre muy cercano, siempre dispuesto a tomarse un café contigo y a escucharte”, comentaba uno de sus amigos.
Algunos de sus allegados recordaba ayer que antes de dedicarse al taxi formó parte de la Guardia Civil. “Quizá de ahí viniera un poco su espíritu inconformista y sus ganas de que todo estuviera en orden”, dijo un compañero. Sin duda Ceuta ha perdido a una persona querida que dejará un hueco irreemplazable en el mundo del taxi.
Un viaje a Mallorca inolvidable
Muchos de los presentes ayer en el velatorio municipal recordaron con gran emoción un viaje que se produjo en el año 1995 a Mallorca. Según contaron muchos de los asistentes, al mismo acudieron las familias de diez amigos ceutíes, entre ellas la de Luis Sarria. Risas, alegría, sorpresa y mucho sentimiento conformaban algunas de las imágenes narradas que aquellos viajeros recordaban ayer con sabor agridulce. Algunos de los presentes aseguraban que jamás olvidarían aquella expedición que compartieron con el que fue un buen amigo y mejor compañero. Una experiencia que costará arrebatar a todos los que la vivieron.






