Con la inauguración de la pasarela de Miramar, esta barriada se coloca a la vanguardia en lo que a estructuras arquitectónicas se refiere. Se trata de una obra que la Ciudad considera un “hito” y que va a cambiar el paisaje en esta zona de la ciudad. Y es que se trata de un paso no apto para personas con vértigo, ya que hay ciertos puntos que se elevan hasta 11 metros sobre el nivel del mar, convirtiéndolos en miradores improvisados de nuestro litoral.
Una obra que ha generado bastante expectación y que se convierte también en un refuerzo para la seguridad de los vecinos de esta barriada, que ya podrán acceder a al paseo marítimo o a la playa, sin tener que sortear los vehículos como tenían que hacer hasta ahora. Una infraestructura que vendrá a suplir esos riesgos y que pretende evitar nuevas desgracias como la que ya ocurrió hace unos años, cuando una niña murió a causa de un atropello por la falta de este paso.
Además de este aspecto, los trabajos han sido todo un desafío en el plano de su construcción, pues el hecho de estar sobre la N352 ha supuesto un hándicap a la hora de desarrollar los trabajos, ya que los avances sólo podían darse en ciertos tramos horarios para no interrumpir el tráfico de esta vía, que supone una de las carreteras más transitadas de Ceuta.
Pese a todas estas trabas, la ciudad y Miramar ya pueden presumir de pasarela, una obra de gran envergadura que dotará a la zona de la anhelada seguridad que venían solicitando sus vecinos.






