Categorías: ColaboracionesOpinión

El Milagro de Empel

Fue un suceso bélico considerado prodigioso que ocurrió entre los días 7 y 8 de diciembre de 1585 durante la Guerra de los Ochenta Años. Es uno de los episodios más famosos de la historia militar española y la razón por la que la Inmaculada Concepción es la patrona de la Infantería Española.

Unos 5.000 hombres del Tercio Viejo de Zamora, también conocido por Tercio de Bobadilla, comandado por el maestre de campo Francisco Arias de Bobadilla, se encontraban bloqueados en la isla de Bommel, donde se encuentra la ciudad del mismo nombre en Holanda.

Iglesia de San Landelino antes de la destrucción (1944).

La acción principal tuvo lugar en la Isla de Bommel (Bommelerwaard), situada entre los ríos Mosa y Waal. Hay que significar que los hechos sucedieron en el Fuerte de San Andrés. Sin embargo, el grueso del asedio y el posterior "milagro" se desarrollaron en el entorno de Bolduque y, más concretamente, en la aldea de Empel.

La flota rebelde de las Provincias Unidas, liderada por el almirante Felipe de Hohenlohe-Neuenstein, rodeaba la isla con unos 100 barcos. Para acabar con los españoles, el almirante enemigo ordenó abrir los diques de los ríos, inundando el terreno. Los soldados españoles tuvieron que refugiarse en los puntos elevados que quedaban secos, principalmente en el pequeño monte de Empel.

El almirante Hohenlohe propuso una rendición honrosa a Bobadilla, consciente de que los españoles morirían de hambre o frío. La respuesta de Bobadilla pasó a la historia:

"Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra y no he de ser yo quien les señale otro camino."

El 7 de diciembre, mientras un soldado español cavaba una trinchera para protegerse del frío, tropezó con un objeto de madera enterrado. Al limpiarlo, descubrió que era una tabla flamenca (que no se conserva) con la imagen de la Inmaculada Concepción.

El hallazgo fue interpretado como una señal divina. Los soldados llevaron la imagen en procesión hasta la iglesia del pueblo de Empel y se encomendaron a la Virgen, recuperando el ánimo a pesar de estar rodeados y famélicos.

Capilla de Empel.

Del libro “Los sucesos de Flandes y Francia en tiempos de Alejandro de Farnesio”, cuyo autor es el Capitán Alonso Vázquez hacia el año 1605, escribía:

"En esto, estando un devoto soldado español haciendo un hoyo en el dique para guardarse debajo de la tierra del mucho aire que hacía junto a su tienda y cerca de la iglesia de Empel, a las primeras azadonadas que comenzó a dar para cavar la tierra saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de Nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer. Como si hubiera descubierto un tesoro acuden de las tiendas cercanas. Vuela allá el mismo Maestre de Campo Bobadilla... Llévanla pues como en procesión al templo entre las banderas la adoran pecho por tierra todos: y ruegan a la Madre de los Ejércitos que pues es la que solo podía hacerlo, quiera librar a sus soldados de aquella asechanzas de elementos y enemigos: que tenían por prenda de su libertad cercana su imagen entregada piadosamente cuando menos imaginaban y más necesidad tenían, que prosiguiese y llevase a cabo su beneficio".

Esa misma noche ocurrió un fenómeno meteorológico inusual y extremadamente brusco, una caída drástica de las temperaturas acompañadas de un viento gélido. En pocas horas, las aguas del río Mosa y las zonas inundadas se congelaron por completo. Esto cambió la situación, la flota enemiga quedó atrapada en el hielo o tuvieron que retirarse a toda prisa hacia aguas más profundas para no quedar encallados y ser presa fácil.

Los infantes españoles, aprovechando que el agua ahora era suelo firme, caminaron sobre el hielo durante la madrugada del 8 de diciembre y atacaron por sorpresa a los barcos enemigos, asaltando diez navíos, haciendo captura de más de dos mil prisioneros, artillería y municiones.

La victoria española fue total. El propio almirante Hohenlohe llegó a decir: "Parece que Dios es español, pues ha obrado tan gran milagro".

Aquel mismo 8 de diciembre de 1585, la Inmaculada Concepción fue proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia.

Siglos más tarde, una Real Orden de veinte de noviembre de 1892 disponía:

Considerando conveniente para mantener vivo el sentimiento religioso en los diversos Cuerpos y dependencias del Arma de Infantería, y estrechar los vínculos morales que unen a sus individuos, y teniendo en cuenta que ha sido aprobada la elección por el Provicario General Castrense, la Reina Regente del Reino, en nombre de su augusto hijo el Rey (que Dios guarde) se ha servido declarar Patrona del Arma de Infantería a Nuestra Señora la Purísima e Inmaculada Concepción, que ya lo fue del antiguo Colegio Militar y lo es de la actual Academia General y de gran número de Regimientos”.

Inmaculada Concepción (Capilla del Empel).

Sobre el lugar donde fue encontrada la tabla del milagro, fue construida una iglesia de estilo neogótica construida en ladrillo, con una torre alta rematada en una aguja puntiaguda, San Landelino, en los inicios del siglo XX siendo posteriormente destruida por los alemanes en 1944 para evitar que los aliados la emplearan como punto de observación.

Hoy en día, en el lugar de los hechos (cerca de la ciudad holandesa de Bolduque), existe una pequeña capilla llamada Oud-Empel que conmemora el acontecimiento y que está situada donde se encontraba el altar mayor de la antigua iglesia de San Landelino.

 

“Ese ejército que ves vago al yelo y al calor, la república mejor

y más política es

del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda

por la nobleza que hereda, sino por la que el adquiere;

porque aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace

y sin mirar cómo nace se mira cómo procede.

 

Aquí la necesidad

no es infamia; y si es honrado, pobre y desnudo un soldado tiene mayor calidad

que el más galán y lucido; porque aquí, a lo que sospecho, no adorna el vestido al pecho, que el pecho adorna al vestido; y así, de modestia llenos,

a los más viejos verás, tratando de ser lo más, y de parecer lo menos.

 

Aquí la más principal hazaña es obedecer,

y el modo como ha de ser, es ni pedir ni rehusar.

Aquí en fin, la cortesía, el buen trato, la verdad, la fineza, la lealtad,

el honor, la bizarría, el crédito, la opinión,

la constancia, la paciencia, la humildad y la obediencia, fama, honor y vida son, caudal de pobres soldados;

que en buena o mala fortuna, la milicia no es más que una

Religión de hombres honrados.”

 

Don Pedro Calderón de la Barca, Soldado de la Infantería Española.

 

El Milagro de Empel significó la unión de la fe y el heroísmo en una situación donde la lógica militar dictaba una derrota segura, convirtiéndose en el mito fundacional de la Infantería moderna en España.

Entradas recientes

Los bulos del hantavirus: no cierra la frontera entre Ceuta y Marruecos

Ceuta y Melilla sufrieron largos cierres de frontera con Marruecos durante la época del coronavirus.…

13/05/2026

El taxi se une en Ceuta para alcanzar mejoras

Los taxistas están unidos. Porque además saben que la unión hace la fuerza. En Ceuta…

13/05/2026

La denuncia

La Federación de Fútbol emitía en la tarde noche de ayer un comunicado tras la…

13/05/2026

Amin Maalouf: un escritor para la convivencia

“… a los unos les diría: cuanto más os impregnéis de la cultura del país…

13/05/2026

“Espada de madera” busca política ejemplarizante próximas elecciones

No precisamente venimos asistiendo desde hace tiempo a comportamientos políticos modélicos. Al igual que en…

13/05/2026

Cómo explicar con sencillez asuntos interesantes

Uno de los aciertos de este breve ensayo de Augusto Monterroso sobre Literatura y vida,…

13/05/2026