Hay inquietud entre los vecinos de muchas barriadas ante la situación generada por las lluvias constantes de estos días y las que están por venir.
Hay zonas especialmente sensibles, que arrastran temores ya históricos, como sucede en San Amaro.
Desde hace muchos años sus vecinos han apuntado a las balsas de agua y al temor de que algún día causen un problema grave.
Están más llenas que nunca y como el miedo es no solo humano sino entendible, los que residen en este popular sitio de Ceuta decidieron salir a la calle y hacer lo que haría culaquiera, protegerse.
Ante hechos así, la Ciudad debe responder con agilidad calmando, aportando con rapidez datos, acudiendo a los barrios, estando con la gente.
No hay pausa, no hay fines de semana, tampoco descansos cuando se viven situaciones críticas como las de estos días.
A los vecinos, que quizá no tengan la información necesaria ni el acceso a muchos datos, hay que conocerlos, reunirles y estar a su lado para que reciban ese calor que es lo único que puede calmarlos. Hace falta estar más en la calle que en los despachos. Todavía quedan días.
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha puesto en marcha el proceso para renovar…
Durante estos últimos dos meses, Ceuta ha estado más presente que nunca en el corazón…
Decía mi profesor de Teoría del Estado, D. Manuel Zafra, que lo que caracteriza a…
Quería agradecer públicamente al doctor Luhay (traumatólogo del Hospital Universitario de Ceuta), la atención recibida…