Desde los acontecimientos vividos a finales de julio, una invasión cuyas secuelas siguen estando presentes tras tensionar al máximo los servicios públicos y trastocar por completo la vida cotidiana en Ceuta, manifestaciones como las de este domingo en Madrid son indispensables.
Lo que comenzó como conversaciones de profunda preocupación entre vecinas a las puertas de los colegios se transformó en un movimiento social con una escala inimaginable: la plataforma Mujeres Caballas.
Un movimiento de mujeres “que trabajan por una Ceuta plural, diversa y segura”, que además “defendemos nuestra tierra, derechos, convivencia y futuro”, siendo responsables de una acción que este domingo rendirá sus frutos.
Integrado por madres de familia, abogadas, policías, sanitarias y maestras, este colectivo se ha convertido en la voz de una comunidad diversa, plural y unida que lucha por defender los derechos, la seguridad y el futuro de su tierra.
La rápida articulación de este movimiento responde al agotamiento de una ciudad que percibe cómo la cotidianidad de su entorno se ha degradado aceleradamente. Su relevancia tiene que ver con que nace del compromiso sincero de quienes cuidan del bienestar de sus familias y se resisten a perder la convivencia pacífica que siempre ha caracterizado a Ceuta.
Con esta firmeza y civismo que llevan por bandera, este grupo de mujeres decidió tomar las riendas de un canal de protesta para exigir medidas indispensables como el refuerzo fronterizo, la modificación de la Ley de Extranjería y una presencia real y permanente del Estado, teniendo a Madrid como escenario clave para situar la causa en la agenda nacional.
La movilización de este domingo 25 de octubre bajo el lema ‘Ceuta se planta en Madrid’ ya representa un gran logro para la ciudad, incluso antes de comenzar por su significado implícito.
Con un recorrido que unirá la glorieta de Atocha con la plaza de las Cortes frente al Congreso de los Diputados, lo que se busca es poder romper el aislamiento mediático e institucional y llevar directamente al corazón de la política nacional las demandas de los ceutíes.
Diez autobuses fletados gracias al apoyo de empresarios locales, expediciones organizadas desde distintos puntos de la Península por ciudadanos que, sin ser ceutíes, han decidido sumarse a la causa como si fuera propia, además de llamamientos a vestir camisetas blancas y negras con los colores de la bandera de Ceuta. Todo esto simboliza la cohesión lograda por quienes sienten dolor por la ciudad y están dispuestos a marchar unidos a la capital para exigir soluciones dignas.
Este domingo en Madrid resonará con más fuerza que nunca la emblemática frase “Un caballa nunca se rinde”, en la voz de un grupo de ciudadanos que no solicitarán ventajas excepcionales, sino el cumplimiento estricto de las condiciones de seguridad, convivencia y atención que corresponden a cualquier territorio nacional: una demanda justa de tranquilidad, respeto e implicación institucional para recuperar la normalidad.
La Policía Nacional ha lanzado una advertencia a quienes tengan previsto viajar durante las vacaciones…
La AD Ceuta atraviesa uno de sus momentos más complicados en LaLiga Hypermotion, pero su…
Marruecos tendrá representación en varias categorías de los premios Balón de Oro, cuya gala se…
El CB Fénix se ha estrenado en Tercera FEB a lo grande. Después de un…
Las comunidades de vecinos, incluidas las de Ceuta, tienen desde el 23 de octubre nuevas…
Apenas ha tenido tiempo para aterrizar en el Cádiz CF, pero Borja Jiménez ya sabe…