Algo que parecía muy lejano para los vecinos de la barriada del Príncipe Felipe finalmente está tomando forma con las ansiadas obras que prometen la remodelación integral de un barrio que, por años, ha clamado mejoras a la espera de ser escuchado.
Quienes viven en la zona han visto con sus propios ojos a los operarios en plena faena, lo que para ellos es un indicativo de que pueden confiar en que el Príncipe Felipe muestre una nueva cara en un futuro próximo.
Y es que la calidad de vida de quienes han hecho de la barriada su hogar puede mejorar considerablemente si esta transformación se traduce efectivamente en la solución de muchos de los problemas de vieja data que esperaban por una respuesta concreta.
La meta es ambiciosa: que la barriada Príncipe Felipe sea un referente de arquitectura sostenible y urbanismo inteligente en la ciudad, una vez que se culminen las obras. Para ello se plantean revitalizar este conjunto residencial.
Si todo marcha como se espera, los vecinos de esta conocida zona de la ciudad podrán decir adiós a los problemas que tanto reclamaban asociados a las cubiertas, fachadas y redes, al optimizarse sus condiciones estructurales y funcionales.
Pero no es simplemente una renovación estética, pues también se espera una mejora en la eficiencia energética, además de avances en cuanto a impermeabilización y aislamiento térmico de las cubiertas. Esto, entre las tantas labores que se han recogido en el proyecto.
Si se cumplen los plazos previstos y no hay contratiempos, en 24 meses la barriada del Príncipe Felipe será otra: renovada, moderna y funcional.






