El Conservatorio Profesional de Música de Ceuta ‘Ángel García Ruiz’ ha celebrado este jueves su tradicional concierto de primavera, una cita muy especial protagonizada por los estudiantes más jóvenes del centro.
El evento ha tenido lugar a las 19:00 horas en el Teatro Auditorio Revellín y ha reunido a familiares, profesores y amantes de la música en una jornada cargada de emoción, aprendizaje y talento.
Una muestra del esfuerzo
Con una duración aproximada de algo más de una hora, el concierto significa una muestra del trabajo que realizan los alumnos y alumnas menores de edad del conservatorio.
Cada una de las interpretaciones ha representado mucho más que una simple actuación, ha sido el reflejo de meses de “estudio, constancia y entusiasmo”.
Formación musical
Para estos jóvenes músicos, subir al escenario del Revellín supone un paso importante dentro de su formación musical y “una oportunidad para expresar a través de la música todo aquello que, en muchas ocasiones, todavía no saben decir con palabras”.
El público asistente ha podido comprobar que detrás de cada nota hay “un gran esfuerzo colectivo”. Cada obra interpretada es el resultado de numerosas horas de práctica, disciplina y dedicación.
Apoyo
Además, tras cada pequeño músico hay un apoyo fundamental formada “por el profesorado, las familias y toda la comunidad educativa del conservatorio”, que acompañan y motivan a los estudiantes en su aprendizaje.
El concierto ha comenzado con una cálida bienvenida: una sinfonía colectiva interpretada por los alumnos de violonchelo.
Esta apertura ha servido como introducción a la velada y ha permitido que el público entrara poco a poco en la atmósfera musical que caracterizaría toda la noche.
Comienza el espectáculo
Tras esta introducción, el programa se inauguró oficialmente con la interpretación de la pieza Zadok the Priest.
La pieza fue interpretada por un conjunto de violines formado por los alumnos más jóvenes, una escena entrañable para el público.
Muchos de los pequeños apenas sobresalían tras los atriles donde colocaban sus partituras, lo que ha provocado más de una sonrisa amable entre el público.
Obras variadas
El repertorio continuó con obras de diferentes épocas y estilos que forman parte del aprendizaje musical de los estudiantes. Entre ellas, ‘Un rayo de sol matutino’, de la compositora Florence Price.
También se interpretaron otras piezas de la misma autora, como ‘Canción de la cabaña’ y ‘Ojos brillantes’, que permitieron a los jóvenes músicos explorar diferentes compositores y composiciones.
Continuando el concierto
El concierto siguió con el ‘Minuetto de la Sonata Op. 1 nº 6’ de la compositora Elisabetta de Gambarini.
A continuación llegaron ‘La muñeca enferma’ y ‘Canción antigua francesa’.
La velada continuó con ‘Idylle’, de la compositora Cécile Chaminade, otra figura que forma parte de la historia de la música.
Para concluir
El programa también incluyó: ‘Sonata nº 20 en Sol mayor, op. 49 nº 2’ de Beethoven, así como la ‘Sonatina vienesa nº 1’.
Tras finalizar esta parte, el telón del Revellín se bajó. Al volver a levantarse, bajo las luces del escenario hizo su entrada el director del conservatorio, Javier Bernal García, quien dirigió unas palabras al público.
En su intervención ha destacado el esfuerzo de los estudiantes y el compromiso del profesorado.
Hay que destacar también la importancia de este tipo de actividades para el desarrollo artístico y personal de los jóvenes músicos.
El cierre
Como cierre del concierto, los alumnos del coro, pertenecientes a 3º y 4º de Enseñanzas Elementales y 1º de Enseñanzas Profesionales, ocuparon el escenario para ofrecer las últimas interpretaciones de la noche.
El repertorio coral incluyó piezas como ‘Tradición Zulú’ y ‘Banaha’, una canción tradicional del Congo.
Respuesta del público
La respuesta del público ha sido muy positiva durante toda la velada. Padres, familiares y asistentes han seguido con atención cada interpretación y no han faltado los gestos de ternura y sonrisas cómplices cuando los pequeños comenzaban a tocar sus piezas.






