Una de las principales conclusiones del viaje que ha realizado a nuestra ciudad el secretario de Estado de la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo, es la recomendación de analizar con tranquilidad cuál es el momento ideal de presentar ante el Gobierno para que luego lo transmita a las instituciones comunitarias el interés por ingresar en la Unión Aduanera. Existe sobre este particular no solamente acuerdos plenarios, sino también unanimidad en la Mesa de la Economía como uno de los caminos esenciales para que Ceuta tenga una estructura económica fija y fiable. Pero de las palabras de Méndez de Vigo, a quien no se le pueden poner en duda sus conocimientos y su prestigio en las instituciones comunitarias, que las ha hecho suyas el presidente Vivas, ahora mismo existe una idea en la Unión Europea por eliminar las posibles bonificaciones fiscales en los territorios europeos y no sería bueno que por querer mejorar con ese ingreso en la Unión Aduanera se produzcan luego por detrás pérdidas en medidas fiscales que están implantadas en Ceuta desde hace décadas y otras más que se han ido sumando al Régimen Económico y Fiscal. Son unos planteamientos que no suponen una renuncia, sino aparcar para que cuando se decida acudir ante las instancias comunitarias sea para dar un impulso a nuestra economía hacia adelante y no dar una marcha atrás que tendría difícil retorno. Por otro lado, en estos dos días en que Méndez de Vigo ha tenido la oportunidad de conocer, en profundidad, cuál ha sido la inversión de los fondos europeos durante estos cuatro lustros y rendir cuentas del resultado de las negociaciones que se han efectuado en estos doce meses. En relación al primero de estos puntos, la conclusión que se lleva en su cartera el secretario de Estado es que todas esas inversiones han estado bien dirigidas y se ha comprometido incluso a exponerlo así en Bruselas, lo cual siempre es un tanto a favor. Y sobre el resultado de las citadas negociaciones hay que destacar lo que ya hemos repetido en otras ocasiones en torno a que el Gobierno de Mariano Rajoy ha desarrollado un gran papel y que buena parte de culpa ha sido de la coordinación emprendida por el secretario de Estado para la Unión Europea. Y no era nada fácil la tarea que tenían por delante, sin ningún género de dudas.





