Los centros educativos de Ceuta y los de la ciudad hermana de Melilla no destacan por los buenos resultados medios de sus alumnos.
Más bien ocurre todo lo contrario; lo que nos sitúa invariablemente entre los ‘últimos de la clase’ cada vez que se publican datos sobre el estado de la enseñanza en nuestro país. Se da la circunstancia de que las dos ciudades autónomas son las únicas regiones que no tienen transferidas las competencias en Educación, con lo que los éxitos y fracasos que cosechan nuestros centros educativos son responsabilidad directa del Ministerio. Sin embargo, no sería justo establecer una relación directa entre ambos hechos. Probablemente los resultados serían los mismos si la gestión de la Enseñanza correspondiera a los gobiernos de ambas ciudades autónomas y éstos no resolvieran los problemas crónicos que sufren nuestras aulas, empezando por las altas ratios de alumnos por clase.
Muchos de estos problemas quedarán reflejados en los resultados del programa PISA para Centros Educativos al que se incorporarán tanto Ceuta como Melilla. Difícilmente sorprenderá a alguien su existencia. Es conocido, por ejemplo, que en gran parte el alto porcentaje de fracaso escolar es atribuible a las dificultades que muchos alumnos tienen para expresarse correctamente y con soltura en español, lo que ralentiza e incluso bloquea su progreso. Tampoco sorprenderá el hecho de que se reclamen los apoyos necesarios para que estos alumnos no se queden descolgados del resto de la clase.
El mérito del programa internacional PISA para Centros Educativos será poner ‘negro sobre blanco’ muchas causas conocidas de problemas crónicos. Quizás también descubra aspectos que pueden haber pasado desapercibidos hasta ahora. Pero no servirá de mucho si tras la presentación de sus resultados, no se ponen las medidas y se realizan las inversiones necesarias para revertir la situación. Es necesario medir y analizar los datos antes de llevar a cabo las correcciones necesarias, pero sin la intención de acometer éstas últimas, sobra todo lo demás.





