La Feria del Libro dio ayer el pistoletazo de salida con la apertura de varios puestos en la plaza de los Reyes, la organización de actividades para niños así como la escenificación de artistas.
Comienza algo más de una semana marcada esencialmente por la cultura, con rincones que descubrir, con libros que curiosear, con un mercado que siempre tenemos al alcance de nuestra mano pero que ahora, concentrado en un mismo recinto, servirá para elegir los mejores momentos en los que inculcar a los niños el amor por estos tesoros.
Como cada año, la organización se ha esmerado en ofrecer áreas atractivas para que todas las familias puedan disfrutarlas. Habrá cuentacuentos, presentaciones de libros, conciertos y además se recuperarán tradiciones de la mano de artistas locales. La plaza de los Reyes y la Biblioteca Pública serán los puntos elegidos en donde captar todo lo que este ámbito cultural nos ofrece, aprovechándose además la celebración del IV Centenario de Cervantes. Apuestas hay muchas: cuentos con valores, concursos, libros gastronómicos con degustación incluida, espectáculos teatrales, jornadas y encuentros de todo tipo. Hasta el próximo 4 de junio habrá momentos en los que disfrutar pero, sobre todo, los habrá para inculcar a las próximas generaciones el amor por los libros, el respeto y el cuidado que debemos tener por mantener vivo este mercado, por conseguir que los libreros no mueran, que siempre estén ahí para ofrecernos novedades, para cuidar el sector, para atender todas nuestras peticiones, incluso las más especializadas.





