En una de las regiones más áridas del planeta, Marruecos está desarrollando un sistema que desafía la lógica climática tradicional: la cosecha de niebla en el desierto del Sáhara. Esta técnica permite obtener agua potable sin necesidad de lluvia, aprovechando la humedad presente en el aire gracias a las condiciones atmosféricas específicas de la zona.
La iniciativa ha despertado el interés internacional por su sencillez y eficacia.
Según detallan distintos medios, el proyecto se basa en la instalación de redes especiales capaces de atrapar las diminutas gotas de agua que componen la niebla cuando esta atraviesa determinadas áreas del desierto, especialmente en zonas montañosas cercanas a la costa atlántica.
El sistema utiliza grandes mallas verticales fabricadas con materiales diseñados para favorecer la condensación de la niebla. Cuando el viento empuja el aire húmedo contra estas redes, las microgotas se adhieren, se agrupan y descienden por gravedad hacia canaletas conectadas a depósitos de almacenamiento.
Una de las principales ventajas de este método es que no requiere electricidad ni combustibles fósiles. Funciona de manera pasiva, lo que reduce costes, mantenimiento y impacto ambiental, convirtiéndolo en una solución viable para regiones aisladas y con recursos limitados.
Los datos recogidos indican que cada metro cuadrado de red puede generar entre 10 y 22 litros de agua al día, e incluso más en jornadas con niebla intensa. En Marruecos ya se han instalado más de 1.600 metros cuadrados de captadores, capaces de producir miles de litros diarios.
El agua recolectada es canalizada directamente hasta aldeas cercanas, donde se utiliza para consumo humano, higiene y otras necesidades básicas.
Antes de la implementación de este sistema, muchas familias debían recorrer largas distancias para acceder al agua, una tarea que condicionaba la vida cotidiana y el acceso a la educación.
La escasez de agua es uno de los grandes desafíos del norte de África, agravado por el cambio climático y la disminución de las precipitaciones. En este contexto, la cosecha de niebla se presenta como una alternativa complementaria a otras soluciones más costosas, como la desalinización o el transporte de agua.
Especialistas citados en los informes destacan que esta tecnología no pretende sustituir otras fuentes hídricas, sino reforzar el acceso al agua en zonas donde las opciones son extremadamente limitadas.
Aunque el proyecto se desarrolla en Marruecos, los expertos señalan que la técnica podría replicarse en otras regiones del mundo con alta humedad atmosférica y baja pluviosidad. Países con costas desérticas o zonas montañosas cercanas al mar podrían beneficiarse de un sistema similar.
La experiencia marroquí demuestra que, incluso en uno de los entornos más hostiles del planeta, es posible transformar el aire en un recurso esencial para la vida mediante innovación sostenible.
La asociación Autismo Ceuta ha organizado diferentes actividades con motivo del Día Mundial del Autismo,…
En el marco de las relaciones culturales e institucionales, el presidente de la Federación Hindú…
Ceuta ya ha puesto en marcha la maquinaria organizativa ante uno de los acontecimientos astronómicos…
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), con representación en Ceuta, ha manifestado su…
Sanción máxima la que ha impuesto el Comité de Disciplina de la Real Federación Española…
La Policía Local de Ceuta homenajea al que fuera superintendente durante más de tres décadas,…