Agentes marroquíes impidieron en la mañana de ayer la entrada de unos 12 subsaharianos que pretendían acceder a Ceuta a través de la zona del Biutz, por la valla fronteriza. Esta ha sido la única presión detectada en estos días por vía terrestre, sin que haya sido necesaria la intervención de la Guardia Civil, que sí fue consciente de la labor hecha por Marruecos.
Mientras en la ciudad hermana de Melilla las entradas son constantes, así como los intentos que llevan a cabo grupos importantes de subsaharianos a través de los distintos pasos fronterizos existentes.
Controles constantes
Los controles realizados en las dos bahías que separan el vecino país de Ceuta son constantes, hasta el punto de que aplicando cierta coordinación se ha evitado entradas masivas de subsaharianos lo que permite que en estos momentos el CETI tenga una capacidad de absorción y tratamiento eficaces.
Según los datos que maneja la propia Delegación del Gobierno, en el entorno más cercano a la ciudad se mueve una bolsa que no supera los 400 subsaharianos, de momento un número que está siendo controlado por las fuerzas de seguridad marroquíes y que es vigilado constantemente por los servicios de información oficiales para conocer los cambios que se vayan produciendo.





