Días después Marruecos ha respondido a las múltiples acusaciones vertidas desde las oenegés y desde algunos frentes políticos. Curiosamente esta vez no desde el PP, que al contrario que años atrás ahora alaba la cooperación marroquí, sino desde el PSOE, con declaraciones duras por parte del dirigente andaluz Jose Antonio Griñán.
Marruecos ha replicado que en los últimos cinco años ha rescatado a 6.500 inmigrantes en alta mar y ha detenido a otros 23.000 en tierra firme, todos ellos cuando intentaban entrar ilegalmente en España. Estas cifras se hicieron públicas a través de la agencia oficial MAP en respuesta a las críticas de Griñán y después de que el pasado 25 de octubre Marruecos incumpliera el protocolo de actuación en el caso de intercepción de emigrantes, evitando que se permitiera la entrada de unidades españolas a modo de colaboración.
Según MAP, que en ningún momento hace alusión a este incidente, Marruecos ha conseguido “reducir en más del 90 % el número de emigrantes que llegaron ilegalmente a las costas españolas en ese periodo”. Indica además que “los miembros de la seguridad marroquí no cesaron de multiplicar las operaciones de rastreo en los bosques limítrofes” de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla que han permitido -añadió- evitar que 12.000 emigrantes clandestinos accediesen a ambas ciudades. Se añade además que las autoridades marroquíes consideran que la gestión de este “expediente espinoso” como el de emigración clandestina “no puede hacerse de manera unilateral” sino que requiere una “cooperación bilateral y regional”. La cooperación hispano-marroquí en este marco, apunta MAP, es “un modelo” de cooperación norte-sur que permitió realizar resultados “muy positivos y concretos gracias a la transparencia y la buena fe”. Sin embargo, dice, las operaciones contra la emigración “aunque están sometidas a reglamentos conocidos por las dos partes, en muchas ocasiones las autoridades marroquíes han dado pruebas de flexibilidad, por razones humanitarias y en el marco de la responsabilidad compartida”.
Las oenegés advierten de la presión
Las oenegés han denunciado que la presión de las mafias en el Estrecho hace temer que la oleada, que se considera la más grave desde 2004, continúe en los próximos días. En medios de atención a los inmigrantes se hace notar la difícil situación que los subsaharianos viven en los campamentos del norte de Marruecos, donde son objeto de persecución. Según apunta Rafael Lara, de la Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía, “cientos de personas están siendo detenidas y sufriendo malos tratos, deportadas masivamente a tierra de nadie en la frontera con Argelia, donde sufren nuevos malos tratos y son dispersados hacia Marruecos de nuevo a tiro limpio por las fuerzas argelinas”. Las oenegés hablan de desesperación.






