La autoridad judicial ha condenado en tres procedimientos distintos a cuatro personas de nacionalidad marroquí por hechos relacionados con el uso o facilitación de documentación falsa para superar los controles de embarque del Puerto de Ceuta y acceder a la península.
Los casos, ocurridos esta pasada semana, presentan un mismo patrón: los acusados trataron de utilizar documentos de identidad o residencia falsificados para superar el control documental de la Policía Nacional.
En dos de los procedimientos, los acusados que pretendían viajar a la península se encontraban en situación irregular en España y carecían de documentación que acreditara su residencia legal. En el tercero, además de la persona que pretendía utilizar el documento falso, fue condenado el acompañante que facilitó la documentación durante el control policial.
Las resoluciones judiciales establecen penas de prisión y multa por delitos de falsificación de documento público. En los casos en los que se acordó la sustitución de la pena privativa de libertad, esta fue sustituida por la expulsión de España y la prohibición de regresar durante un periodo de cinco años.
Un DNI falso para embarcar hacia Algeciras
El primero de los casos tuvo lugar cuando una mujer marroquí de 22 años se presentó, sobre las 19:00 horas del pasado sábado, en el control de documentación de viajeros del Puerto de Ceuta para embarcar en un ferry con destino a Algeciras.
Los agentes de la Policía Nacional le solicitaron que acreditara su identidad y, según consta en la resolución, la acusada exhibió un DNI íntegramente falso que utilizó como propio.
El documento habría sido empleado con el propósito de engañar a los funcionarios, superar el control documental y acceder al buque con destino a la península. La resolución señala que la acusada carecía de la documentación administrativa necesaria para residir legalmente en España.
Por estos hechos se le impuso una pena de dos años de prisión y una multa de seis meses, con una cuota diaria de seis euros. La pena de prisión fue sustituida por la expulsión del territorio nacional, junto con una prohibición de entrada en España durante cinco años.
Un documento francés falso para permitir el embarque de otra persona
El segundo procedimiento afecta a dos hombres de nacionalidad marroquí. Los hechos ocurrieron también el pasado sábado sobre las 14:30 horas, cuando ambos se presentaron en el control documental de vehículos y personas del Puerto de Ceuta para embarcar en un ferry con destino a la península. Viajaban en un vehículo, uno de ellos como conductor y el otro como acompañante.
Según la resolución, ambos actuaron con la finalidad común de que el acompañante pudiera superar el control documental. Durante la inspección, el conductor entregó a los agentes la documentación correspondiente a los dos ocupantes, entre la que se encontraba un documento francés de identidad íntegramente falso.
Los dos acusados conocían, según los hechos declarados probados, la falsedad del documento y que el acompañante no disponía de documentación que autorizara su residencia legal en España.
Al acompañante se le impusieron dos años de prisión y una multa de seis meses, con una cuota diaria de seis euros, pena de prisión que fue sustituida por su expulsión de España y prohibición de entrada durante cinco años.
Un permiso de residencia francés alterado
El tercer caso tuvo lugar ese pasado sábado, sobre las 20:55 horas, cuando otro ciudadano marroquí se presentó en el control de documentación de viajeros del Puerto de Ceuta para embarcar en un barco con destino a Algeciras.
Al ser requerido para acreditar su identidad, presentó un supuesto permiso de residencia francés expedido a su nombre.
Los agentes comprobaron que la tarjeta estaba íntegramente alterada. Según la resolución, se trataba de una tarjeta de PVC cuyos datos habían sido incorporados mediante una impresión de baja calidad que no se correspondía con las características de los documentos originales.
El acusado había obtenido el documento de forma ilegal tras pagar, según consta en el procedimiento, 2.000 euros.
El acusado fue condenado a dos años de prisión y una multa de seis meses, con una cuota diaria de seis euros. Al encontrarse en situación irregular y carecer de los permisos exigidos para residir legalmente en España, la pena de prisión fue sustituida por la expulsión del territorio nacional y la prohibición de entrada durante cinco años.
En los tres procedimientos, los hechos están relacionados con el intento de superar los controles documentales del Puerto de Ceuta mediante documentación falsa. Son ya varias las condenas por esta índole.






