España defendió este lunes en Bruselas una posición opuesta a las expulsiones colectivas de refugiados a Turquía. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, declaró en la capital belga que la propuesta turca de recibir a los refugiados que lleguen a Grecia a cambio de enviar a la UE el mismo número de inmigrantes “nos pareció desde el primer momento inaceptable”.
Según García-Margallo, España “se opone radicalmente a cualquier expulsión de tipo colectivo, pide un tratamiento individualizado y la suspensión de la deportación hasta que se produzca la resolución de ese tema y, si se ha de producir algún retorno, pide garantías para que se dé seguridad en la protección a los propios refugiados”.





