“Mientras quede alguien dispuesto a recordar, aquella Ceuta nunca morirá”. Así finaliza un vídeo que está causando múltiples reacciones positivas en redes sociales. Un vídeo de la Ceuta de aquellos años, de esa Ceuta antigua que continúa en el recuerdo colectivo de muchas generaciones.
El ceutí Ramón Paredes lo ha colgado en redes sociales, en el grupo Abyla historia, usando IA para revivir escenas de otros tiempos, colando fotografías de Diego Sastre.
Ese vídeo está siendo compartido en las distintas plataformas en redes sociales como una pasarela, un trampolín al pasado con una mirada nostálgica hacia lo que fue aquella Ceuta que nunca morirá mientras sea recordada.
Los rincones de aquella Ceuta en el recuerdo que ahora se recogen en esta grabación
En las imágenes se aprecian rincones de Zurrón, Villajovita, el Cine África, el Astoria de Hadú, el Terramar, el Apolo… como también escenas del puerto, de la lonja o de aquella playa de Calamocarro que se llenaba de familias.

De aquella sandía y el melón enterrados en la orilla, de los pinchitos morunos y las tortillas, de la África Star bien fría. Maravillosos años de Ceuta que se pueden revivir gracias a este vídeo.
La canción que acompaña el vídeo es preciosa, llega al alma de quien la escucha, emociona.
“Con unas perrillas sonando en el bolsillo, corríamos felices sin reloj ni estribillo, matinal en el Cine África, risas en las butacas y un puñado de chuches que la infancia nos regala”, se narra en la canción.
El Astoria, el Terramar, Calamocarro… rincones con encanto
“El Astoria en Hadú nos abría sus puertas, en el Terramar pelis de kung fu lleno de almas despiertas, aún resuena el Apolo en la memoria dormida, porque allí se escribían las letras de nuestra vida. ¡Ay Ceuta de mi alma, qué fortuna fue vivir aquellos maravillosos años que hoy no puedo revivir! Porque el tiempo se los lleva, pero nunca el corazón, donde guardo para siempre mi eterna canción”, añade.

“Calamocarro esperaba, la sandía y el melón enterrados en la orilla, los pinchitos morunos y las tortillas, pimientos asados, pollo frito y la África Star bien fría”.
“Paseo de las Palmeras, el Revellín y la calle Real entera, rebosando de paraguayos en tu eterna primavera. La Campana y el Vicentino endulzaban las mañanas y los dedos se chupaban entre mil hojas en la Africana. Madrugábamos felices, camino de la lonja.
Boquerones, sardinas y caballas saltando dibujan mis recuerdos de mil mañanas soñando”.
Los bailes en la Cueva y los lugares eternos de una Ceuta que perdura en el tiempo
“Bailes en la Cueva y en el África Ceutí, cuando la noche en Ceuta parecía no tener fin. Hoy ya soy mayor y el tiempo se marchó, pero dentro de mi pecho nunca se apagó. Aquella Ceuta humilde que me vio crecer, la que ya no regresa, pero me hace volver. Y cuando algún abuelo se lo cuenta a un nietecillo, le brillan las pupilas y le tiemblan un poquillo”, prosigue una canción que llega al alma de quienes la escuchan y alimenta los recuerdos de una Ceuta que ha ido evolucionando.
“Porque hay lugares eternos que jamás morirán, porque si alguien los recuerda siempre vivirán. ¡Ay Ceuta de mi alma, qué fortuna fue vivir aquellos maravillosos años que hoy no puedo revivir! Porque el tiempo se los lleva, pero nunca el corazón, donde guardo para siempre mi eterna canción. Mientras quede alguien dispuesto a recordar, aquella vieja Ceuta nunca morirá”, concluye.
Gracias a este vídeo y su canción que llega al alma, muchos ceutíes han recordado unos tiempos preciosos llenos de recuerdos.







Maravilloso video y mas que emocionante canción. La verdad es que esa Ceuta nunca morirá, pero por desgracia,
nada tiene que ver con la actual Ceuta. Bueno, mucha gente no lo entenderá, bien porque no la ha vivido o porque la juventud actual ignora esos sentimientos de orgullo y sentimiento de una ciudad que nos costó mucho crear. Ahora si no aparece en internet no existe. pero en esa época aquí en Ceuta se vivía. Ahora se sobrevive.
Esperemos que todo cambio sea para mejor y mi enhorabuena al creador de este maravilloso recuerdo de nuestra Ceuta.