Se llevaba mucho tiempo esperando el nuevo ajuste que iba a realizar el ejecutivo del presidente Vivas. En un primer análisis se debe tener en cuenta que los objetivos de este gobierno pasan por una serie de guías que son absolutamente innegociables: mantenimiento de los servicios públicos básicos en las condiciones de calidad que se han prestado durante los últimos años, continuidad de las prestaciones sociales hacia los grupos más necesitados, seguir invirtiendo en la medida de las posibilidades y no destrucción de ningún puesto de trabajo de los considerados estructurales. A partir de ahí, desde luego, se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con le medidas para garantizar esos objetivos, pero de lo que no se le puede culpar al Gobierno del presidente Vivas es de no ser valiente y previsor, porque recordemos que aquí llevamos con planes de ahorro desde hace cuatro años.




