Hoy hace un año que mi querida gata Mandy se fue de mi lado. No ha pasado un solo día sin que la eche de menos, cada rincón de mi casa me recuerda su presencia, su ternura, sus trece años de amor incondicional.
El vacío que dejó sigue siendo inmenso, a veces me sorprendo buscándola en su rincón favorito del sofá o sintiendo su cabecita rozando la mía como hacía tantas veces. El recuerdo de su ronroneo, de su mirada noble, de su cariño hacia sus hermanas Lucy y Dora me acompaña siempre.
Pero junto al dolor de su ausencia, hay otro dolor que me pesa mucho y es el no haber podido ofrecerle la despedida digna que merecía.
No hay día que pase si que te recuerde, sin que te busque por la casa, cada noche al cerrar los ojos pido que aparezcas en mis sueños y poder tocarte y acariciarte de nuevo.
Nadie te prepara para esto...y es muy doloroso perder a un ser querido.
En Ceuta seguimos sin tener un crematorio ni un cementerio para animales. No hay un lugar donde podamos despedir como corresponde a estos seres que forman parte de nuestras vidas y de nuestros corazones.
Las peticiones a las autoridades para que esto cambie son constantes, son muchos los vecinos que reclaman con todo el respeto que se atienda de una vez esta necesidad. Los días pasan y los animales siguen falleciendo, todo permanece igual. Es doloroso ver cómo año tras año se ignora este trato tan indigno hacia ellos y hacia las familias que los aman.
Nuestros compañeros de vida merecen respeto hasta el final. Mandy, como tantos otros merecía tener un lugar donde descansar en paz.
Por ella, y por todos los que hemos pasado o pasaremos por este mismo dolor, ruego a quienes tienen el poder de cambiar esta situación que escuchen, que atiendan estas voces que solo piden algo justo y necesario.
Ojalá que muy pronto podamos darles aquí en Ceuta, el adiós digno que merecen.
Por siempre en mi corazón, Mandy.
Con todo mi amor,
Tú humana que no te olvida.
Movimiento Ciudadano para la Dignidad Animal






