España ha vuelto a hacer historia y la afición ha respondido como merecía una noche inolvidable. La conquista del segundo Mundial por parte de la selección española ha desatado una celebración multitudinaria en Madrid, donde dos millones de personas, según datos de la Delegación del Gobierno, salieron a las calles para acompañar a los campeones en una rúa que quedará para el recuerdo.
Tras imponerse a Argentina en la final y conquistar la segunda estrella para el fútbol español, los internacionales regresaron al país para vivir una jornada repleta de homenajes que culminó con un recorrido en autobús descapotado por el centro de la capital.
Una rúa histórica para celebrar el segundo Mundial
La jornada comenzó con las recepciones oficiales en el Palacio de la Zarzuela y el Palacio de la Moncloa, donde la selección fue recibida por la Familia Real y, posteriormente, por el presidente del Gobierno.
Después de estos actos institucionales, los jugadores cambiaron los trajes oficiales por camisetas conmemorativas del título y se subieron al autobús descapotado para compartir la celebración con miles de aficionados que llevaban horas esperando su paso.
El recorrido arrancó desde Moncloa y atravesó algunas de las principales calles de Madrid, pasando por Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Goya, Serrano, la Plaza de la Independencia, la Puerta de Alcalá, Alfonso XII y Montalbán, hasta llegar al Palacio de Cibeles.
Durante todo el trayecto, los futbolistas no dejaron de cantar, bailar, hacerse fotografías con la Copa del Mundo y saludar a los aficionados, que abarrotaban aceras, medianas y cualquier rincón desde el que poder ver a los nuevos campeones del mundo.
Cibeles, epicentro de la gran fiesta del fútbol español
Aunque estaba previsto que el autobús llegara a la plaza de Cibeles alrededor de las 21:00 horas, el enorme seguimiento de la celebración provocó un retraso de más de una hora. De hecho, a las 23:25 horas los actos todavía continuaban, según informó EFE.
En el entorno de Cibeles esperaban más de 120.000 personas, que recibieron a la selección entre cánticos, banderas y un ambiente de auténtica euforia para poner el broche final a una jornada histórica para el deporte español.

Una vez finalizada la rúa, comenzó el espectáculo central de la celebración con diversas actuaciones musicales organizadas junto al Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid.
Entre los artistas que participaron en la fiesta estuvieron Ana Mena, Lola Índigo, Aitana y el grupo Arde Bogotá, que pusieron la banda sonora a una noche que quedará grabada en la memoria de miles de aficionados.
España celebra así un nuevo hito en su historia futbolística. Dieciséis años después de conquistar su primer Mundial, la selección vuelve a tocar el cielo y lo hace acompañada por una afición que convirtió las calles de Madrid en un auténtico mar de camisetas rojas para festejar una segunda estrella que ya forma parte de la historia del deporte español.






