Ha comenzado la liga y la AD Ceuta se ha topado con dos derrotas que nada tienen que ver una con la otra. En la primera se pagó la novatada del estreno en Segunda; en la de ayer, la AD Ceuta hizo un buen partido y mereció mucho más. Queda mucha liga por delante, mucho camino por recorrer y muchos puntos que disputar. La presencia del Ceuta en Segunda es un escaparate para toda la ciudad, una ventana abierta al turismo y a que esta tierra se conozca por lo mucho bueno que tiene. El proyecto capitaneado por Luhay Hamido y que hace posible JJ Romero tiene que cuajar, asentarse en una categoría nueva, luchar contra adversidades. Hasta la fecha se ha hecho lo que nadie pensaba que fuera posible: remodelar un estadio, organizar un equipo que tiene que cohesionarse y cumplir con todos los requerimientos de Laliga. Es una pata importante para lograr ese sueño, la otra la tiene que poner una ciudadanía que no puede hundirse por dos derrotas, una ciudadanía que ahora es cuando tiene que estar respaldando este proyecto, este sueño que se llama AD Ceuta y que ha devuelto ilusión a la ciudad, pudiendo constituir un revulsivo único para toda Ceuta.







El fútbol y los aficionados son así. Cuando las cosas van bien todo muy bonito, pero cuando el equipo encadena varias derrotas seguidas empiezan ya a rajar. Quedan muchos puntos, pero para que la gente esté motivada el equipo tiene que puntuar algo ya