Califican la situación de “vergonzosa” y demandan mejoras y diligencia en unas obras “que ya tendrían que estar terminadas”
Llevan mucho tiempo de obras, aguantando “chapuzas, cortes de agua y otras lindezas”. Los vecinos de Príncipe Alfonso están perdiendo la paciencia y han manifestado que “es una vergüenza que nos tengan sometidos a constantes cortes de agua, que se denuncie, que se reclame, y que nadie haga nada por solventarlo”. Explican que “cada dos por tres las máquinas que trabajan en la calle San Daniel rompen alguna tubería y vuelve el problema que si cerraran una llave de paso concreta no afectaría a todo el vecindario, pero para remediar la avería cierran la llave que permite el suministro de agua desde el Polifuncional hasta prácticamente la barriada de Príncipe Felipe y el mínimo que tardamos en recuperarla es de dos horas y esto es constante y estamos muy hartos”, explican.
“Esto ya es vergonzoso”, aseguran mientras piden mayor diligencia y premura en “unas obras que llevamos soportando más de un año y bastante paciencia estamos teniendo. Tendrían que haberse terminado pero seguimos aguantándolas y los avances es evidente que son muy lentos”, se quejan haciendo referencia a San Daniel, de la que quedan establecer pequeñas mejoras y recordando que aún quedan otras calles por arreglar y las obras del suministro.
Otro de los puntos que los vecinos recriminan, es la falta de mejora de asfaltado en todo el tramo que va desde el Puente Quemadero hasta la Farmacia en la misma entrada de la Calle Fuertes. “Los conductores tienen que echarse a la izquierda para evitar los socavones en una carretera que lleva sin repararse desde el año 2005 y en otras zonas se aslfata hasta dos veces al año. No es justo si tenemos en cuenta que el volumen de tráfico en la zona es muy alto y hay muchísimo tráfico. Es un peligro”, recalcan “al que se une el gasto en cubiertas que tenemos que hacer”. Añaden además la nueva rotonda “en forma de ocho y en la que es muy fácil que se vaya el coche”.
“Por otro lado, desde hace ya más de medio año una planta que tritura piedra está “haciendo imposible la vida en la barriada, sobre todo los días de poniente como hoy”, explicaba un vecino. Tienen que permanecer con las ventanas cerradas, no pueden ni siquiera tender la ropa fuera de la casa porque se ensucia y “las polvaredas que se ocasionan a veces son insoportables”, explica.
Asegura que su voz es la de todos los vecinos que piensan que “quien asegura que las cosas en la barriada funcionan es porque no vive aquí o está ciego o no quiere ver”. Pero no todo es negativo. Reconocen que existen una serie de problemas que se están solucionando “pero las cosas deberían ir mejor. Lo único que queremos es una calidad de vida que se consigue por ejemplo, teniendo agua las 24 horas del día, algo que ni siquiera tenemos”.





