Amadu, Wamanka y Djalo fueron condenados por el hurto de la barca en la que pretendían huir hacia la península.
El pasado 6 de febrero Amadu, Wamanka Mass y Djalo, los tres subsaharianos, fueron rescatados a bordo de una vieja patera de madera con la que habían decido emprender viaje a la península. A la deriva se encontraban cuando fueron detectados por el Jaume I de Balearia. Según la Guardia Civil, el hallazgo fue clave ya que, sin remos ni motor, el destino de los tres inmigrantes hubiera sido incierto. Hasta aquí nada se saldría de lo habitual. El problema llega cuando el dueño de la patera en la que iban, el marroquí E.B.Y., denunció la desaparición de la barca horas antes del suceso en el cuartelillo de Hadú, manifestando que le habían quitado la barca, sin motor ni remos, en Benítez.
En principio, los tres subsaharianos se enfrentaban a un delito de hurto, pero tras valorar pericialmente la barca sustraída se llegó a la conclusión de que ésta tenía un valor de 400 euros exactos y que , por lo tanto, los hechos debían considerarse como una falta. Así lo entendió la magistrada del Penal número uno, que condenó a los tres hombres acusados. La pena que se les impuso consistió en el pago de una multa de 90 euros (30 días a razón de 3 euros la cuota diaria) para cada uno de ellos. Pena que los tres aceptaron sin rechistar, con una actitud humilde y diligente. En todo momento se mostraron respetuosos y dispuestos a colaborar con la Justicia y a saldar la deuda que pudieran tener con ella. Por eso, tras la condena, los tres preguntaron sobre la forma de pago de las multas y sobre las fechas en las que podían abonar las mismas.
Todos ellos no llevaban más de tres meses en el campamento. Tanto Djalo como Amadu son solicitantes de asilo y entraron a finales de año por vía marítima a bordo de embarcaciones playeras. El caso más dramático lo representa Wamanka Mass, que escapó de su país por motivos económicos y que consiguió entrar en Ceuta de la forma más dramática: saltando la valla. Tuvo que ingresar en el hospital ya que quedó enganchado en las concertinas de la valla. La sudadera que vestía le salvó la vida, ya que quedó enganchado con ella. Sus manos y antebrazos sufrieron los cortes profundos del vallado.
Usuarios de las playas de Ceuta han denunciado la falta de Policía para hacer valer…
Alrededor de 30 menores lograron cruzar a Ceuta desde Marruecos. Lo hicieron juntos, aprovechando una…
El sindicato UGT-SP ha trasladado formalmente al Consejero de Comercio, Turismo, Empleo y Deporte de…
El PSOE de Ceuta ha trasladado las principales demandas de los vecinos de Zurrón tras…
Más de 500 alumnos de 4º de Primaria de distintos centros educativos de Ceuta han…
El Campo Emilio Cózar, en Ceuta, acogió el viernes 12 de junio una completa jornada…