El artista andaluz José Marchá presenta la exposición pictórica ‘Recuerdo Vivo’. Se podrá visitar hasta el 24 de marzo en el Museo del Revellín
"Deseo transmitir todo aquello que he ido conociendo y sintiendo a través del paso por la vida, de mis viajes por Siria, Jordania o Marruecos porque a través de los cuadros se palpa lo que uno ve, lo que uno vive". Con tal ánimo y sentimiento inauguró José Marchá su exposición pictórica, que ha titulado 'Recuerdo Vivo'.
Natural de Andújar, en Jaén, el artista se siente un caballa más porque "en mi memoria permanecen grandes recuerdos de esta ciudad pues aquí hice el servicio militar en el Tercio Duque de Alba de La Legión y aquí tengo muchas amistades". Para ellos, para sus amigos, y también para el resto de los ceutíes, Marchá ha creado una retahila de cuadros magníficos, en luz y calidad, que se pueden admirar desde ayer y hasta el próximo 24 de marzo en el Museo de Ceuta, ubicado en el Paseo del Revellín.
Autodidacta, fiel a una técnica pictórica y un estilo que escapa de lo cotidiano para adquirir una categoría universal, el artista andaluz encuadra la temática de sus obras dentro de la escuela del realismo mágico, "un estilo que siempre me ha fascinado y que en buena medida marca mi trayectoria desde que el inicio".
Sobre ésta cabe destacar que Marchá goza de una reputada y merecida fama en América, donde llegan con cierta regularidad sus lienzos rodeados asimismo de un prestigio europeo ganado en ciudades como Londres o Madrid.
Entre su repertorio se encuentran bodegones, desnudos, marinas y paisajes, tal y como pudieron comprobar (y admirar) 'in situ' la consejera de Educación y Cultura del Gobierno de Ceuta, Mabel Deu y la responsable de Museos, Ana Lería, ambas presentes en el acto inaugural. También asistió el pintor caballa Pedro Orozco.
"¿El precio?", se preguntaba el artista, rodeado de sus obras y de los ceutíes que se acercaron a ver las obras que pueblan las paredes del citado Museo, "eso es lo de menos para un artista, lo digo sin hipocresía, porque cuando uno ve su trabajo plasmado en cuadros, es decir, sus sueños enmarcados en realidad, no se para a pensar en el dinero". Aún así para todo aquel ciudadano que desee adquirir una de las obras expuestas en 'Recuerdo vivo' podrá consultar el precio en el mismo museo.
Hermosos ojos de mujer, callejones angostos, atardeceres violetas o palmeras de curvas suntuosas y frondosa copa se podrán observar en la exposición, una muestra que, tal y como dice el propio artista, "es un trozo de mis recuerdos vivos, es decir, un pedazo de mi cabeza y también de mi corazón". O sea: Los sentimientos que perduran para siempre.








