El Fiscal pide un año y medio de prisión más el pago de una multa de 7.200 euros para cada miembro de la chirigota por unos supuestos comentarios racistas en sus letras.
La chirigota ‘Los polluelos con pelo en los güevo’, que participó en el concurso de Carnaval del año 2006, se sentará en el banquillo de los acusados como imputados por la presunta comisión de un delito contra los derechos fundamentales y libertades públicas (artículo 510 Código Penal), un delito contra los sentimientos religiosos (525 del Código Penal) y un último delito de injurias (artículos 208 y 209 del Código Penal). Los doce componentes de la agrupación se enfrentan a un año y seis meses de prisión, más el abono de 7.200 euros de multa cada uno, que es lo que pide el Ministerio Fiscal. La acusación particular, por su parte, solicita una pena de dos años de cárcel y el abono de un total de 29.700 euros cada uno de los miembros del grupo carnavalero.
Los hechos que se les imputan a los componentes de la chirigota tuvieron lugar la noche del 25 de febrero de 2006, durante el concurso que se celebró en el auditorio del instituto Siete Colinas. Según denuncian las acusaciones, uno de sus popurrís tenía un contenido “insultante” y que “puede ser considerado afrentoso para los musulmanes”, según la acusación. El Fiscal, por su parte, entiende que el contenido del repertorio era “claramente difamante para determinados miembros de la población por el solo motivo de profesar la religión musulmana”. Los dos citan en sus escritos judiciales un extracto del popurrí: “...De mayor yo quiero ser veterinario, aquí hay becerros pa tener un sueldo a diario, vaya rebaño, vaya rebaño. Vamos a dejar de ponernos ya condones que estamos ya igualadas las dos poblaciones, fuera condones... me han hecho aquí un cristo de caricatura que no se parece al mío ni en pintura y mi cultura no es locura. Me fui directo al libro de naturales pa ver si los turcos son animales irracionales, vi que esta gente y los bovinos son iguales y me aclaró la duda son solo animales... antes de irme que mal lo hizo Hitler...”.
El Ministerio Fiscal entiende que dichas manifestaciones “exceden de lo que el libre ejercicio del derecho a la libertad de expresión permite incluso en situaciones de especial permisividad”, como serían las fiestas carnavalescas. Esta apreciación parte de la base de que los comentarios de la chirigota “vienen a despreciar a las personas de una religión determinada, a los que se asimila a los animales irracionales, insinuando, incluso, el error que cometió Hitler cuando promovió el exterminio judío”. Por su parte, la acusación particular cree que la letra de ese popurrí tenía un lenguaje “insultante” y que las expresiones vertidas fueron calificadas por las personas de toda España como “xenófobas” e “incitadoras al odio entre las personas”. La acusación particular añade además que “cuando cantaban el referido popurrí había imitaciones a la llamada a la oración de los musulmanes en sentido claramente peyorativo”.
Las dos acusaciones que están presentadas en este proceso judicial recalcan el hecho de que la actuación de ‘Los polluelos’, o un extracto de la misma, se emitió en las cadenas locales de televisión y radio e incluso que, una vez levantada la polémica, se difundió en todas las cadenas de televisión y medios escritos de la geografía española.
A la acusación particular tampoco se le escapa que la actuación de la chirigota se produjo “en un foro abarrotado de personas” y en el que “todo el mundo aplaudía” una serie de letras en las que había “referencias a los inmigrantes y demás personas del mundo político”. De este gesto se desprende una aprobación oficiosa de lo manifestado por los componentes de la agrupación, aunque a la hora de la verdad el apoyo no fue unánime como aparentaba en directo.
La fecha del juicio por los citados hechos todavía no está fijada, pero se espera que tenga lugar durante los próximos meses.
En aquella ocasión, la chirigota ‘Los polluelos con pelo en los güevo’ consiguieron alzarse con el primer premio en el concurso de Carnaval (COAG), galardón que les sería retirado con posterioridad, una vez que saltó la polémica y el contenido de sus letras, racista o no, fue difundido a nivel nacional.
El autor de la chirigota negó que intentaran ofender
El autor de la letra de la chirigota ‘Los polluelos con pelo en los güevo’, Jorge Pérez, aclaró en su día a ‘El Faro’ que “en ningún momento hubo ánimo de ofender” en su composición y lamentó las “malas interpretaciones” que según dijo se han hecho sobre el texto, por el que fue premiado en el COAG como el mejor autor. Pérez subrayó que con su mención a Hitler “en ningún momento quise decir que se equivocó de raza, sino lo mal que hizo en matar tanta gente”. El autor también aclaró que donde se refiere a los turcos como animales “no hablo de todos los musulmanes, ni siquiera de todos los turcos, sino de los que han respondido con violencia a las caricaturas danesas”. “Hubiera dicho lo mismo si los violentos fuesen cristianos o si en una iglesia se tocasen la campanas a las 4 de la madrugada”, detalló el letrista aludiendo a la cuarteta en la que se bromeaba con el canto matutino del moazin. El líder de ‘Los polluelos’ también negó que cuando escribió que en Ceuta había “becerros para tener un sueldo diario” estuviese refiriéndose a los musulmanes, sino “a todos los políticos y demás personas, de cualquier confesión religiosa, que se comportan como tales”. “No fue una letra racista”, insistió el autor premiado.






