El Tribunal Supremo ha establecido que el maltrato psicológico a los padres puede ser un motivo para que deshereden a sus hijos y les retiren la llamada ‘legítima’, aquella parte de la herencia de la que generalmente no se puede disponer libremente y debe repartirse entre los beneficiarios forzosos.
Así se ha pronunciado la Sala de lo Civil en una sentencia en la que confirma la decisión de la Audiencia de Málaga de rechazar la demanda de dos hijos que pedían que se anulara una cláusula del testamento de su padre que les desheredaba por las injurias y el maltrato al que le sometieron, además de haberle negado “injustificadamente” asistencia y cuidados.
La sentencia, por tanto, considera probado que los dos hijos menospreciaron ya abandonaron a su padre en sus últimos siete años de vida, cuando, ya enfermo, quedó bajo el cuidado de su hermana sin que sus hijos se interesaran por él o tuvieran contacto alguno. Una actitud que cambió tras su muerte solo para demandar sus derechos hereditarios.





