Marruecos no ha tramitado ninguno de los expedientes para poder repatriar 6 de los cadávares de varones marroquíes que perdieron la vida en la avalancha del espigón del Tarajal, en aguas de Ceuta, a finales de julio.
El juzgado ceutí había realizado todos los trámites y documentos tras la finalización de los trabajos desempeñados por el Instituto de Medicina Legal y el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.
Únicamente se estaba pendiente de la entrega de la documentación en la delegación marroquí para ejecutar en las próximas horas el traslado a Marruecos de esos cadáveres.
Son seis varones naturales de distintos puntos del país vecino: Rincón, Larache o Castillejos, entre otros. Cinco murieron en la propia avalancha, ahogados y aplastados, mientras que otro falleció de una parada cardiorrespiratoria en el hospital.
Por causas que no han sido aclaradas, y cuando toda la documentación estaba tramitada a la espera solo de la autorización de Marruecos, se ha respondido que no se va a tramitar ningún expediente de repatriación correspondiente a esos seis cadáveres.
La orden viene directamente desde Rabat. De momento, esos cuerpos no salen, a pesar de que las familias estaban esperando recibirlos para enterrarlos en su país.

Los trabajos que finalizó el IML y la Guardia Civil
Esta situación nunca se ha producido con otros fallecidos en Ceuta, permitiéndose las repatriaciones de manera regular. Nadie ha logrado dar una versión oficial, una explicación a semejante e injustificada traba.
El Instituto de Medicina Legal (IML) de Ceuta finalizó el pasado 7 de agosto las autopsias de 82 personas fallecidas en el mar intentando cruzar la frontera hacia España.
En esa fecha desactivó el protocolo nacional de actuación médico forense y de Policía científica activado con motivo de la crisis migratoria acontecida en la Ciudad Autónoma de Ceuta.
De los cuerpos hallados hubo tres identificadas a través de huellas dactilares y otros tres mediante estudios biológicos. Las seis personas plenamente identificadas son varones, mayores de edad y marroquíes.
Los médicos forenses y el servicio de Criminalística de la Guardia Civil recogieron muestras biológicas y huellas dactilares de todos los cuerpos encontrados en el mar.
Una vez realizada la autopsia, el servicio de Criminalística de la Guardia Civil envía las huellas dactilares digitalizadas para su identificación. También se recogen muestras biológicas para poder cotejarlas con familiares y que exista otra posible vía de identificar a las personas fallecidas.
El Juzgado avaló la identidad de dichas personas completando todos los trámites.







Pues si Marruecos no quiere repatriar los cadáveres se le da un plazo de una semana con la advertencia de que si no se autoriza la repatriación se procederá a su incineración. En Ceuta ya no queda espacio en el cementerio musulmán, por lo tanto las pocas plazas que quedan son solo para los ceutíes, ya lo que faltaba es que nos ocupen nuestras calles y ahora nos ocupen incluso nuestras tumbas. Incineración y tirar las cenizas el Tarajal, Incinerar todos los identificados como los no identificados, no se puede mantener los casi 100 cadáveres en la nevera.