Llevamos meses asistiendo a la conjura de multitud de intereses puramente particulares, cuyo único objetivo es mancillar la figura de quien es el presidente de todos los ceutíes, Juan Vivas, y miembros de su equipo, como es el caso del consejero Guillermo Martínez. Se les está atacando de la forma más bajuna jamás vista, disfrazando la inquina chantajista que tienen determinados personajes de esta ciudad de aparente defensa de la legalidad y la transparencia, sustentando toda esta farsa en la difusión de informes que, claro está, van todos en el mismo camino. Pues bien, resulta que cuando se conoce cualquier conclusión que afea los famosos informes que, decía el PSOE, iban a llevar a esta ciudad a la deriva provocando la intervención del Estado (¿se acuerdan aquello del barco y las ratas?) éstos se ocultan, no se difunden o, peor aún, se desprecian. ¿No se persigue esclarecer el denominado ‘caso Urbaser’?, ¿no es el interés legítimo de todos los ceutíes saber cómo se ha abordado este asunto? Así es, cuando se apuesta en terreno limpio, no en el pantanoso en el que a algunos les gusta chapotear. Hoy difundimos la respuesta que ha dado Urbaser a los decretos de la Consejería de Hacienda. La anterior adjudicataria de la limpieza ha encargado a la consultora KPMG que valore el dictamen del famoso Cuenca, y resulta que, entre otras perlas, indica que las conclusiones del funcionario con amistades marcadas carece, por ejemplo, “de lógica” e incurre en múltiples “incorrecciones” y “sesgos”.
Cuenca, convertido en un semidios, ha realizado varios informes que, curiosamente, luego han sido difundidos por un PSOE cuya secretario general ha elegido el oficio “de tonto útil”, cargándose de lleno la entidad de su propio partido. Lo que diga el funcionario es convertido en verdad absoluta, dejando en el mutismo o desvirtuando e incluso falseando las manifestaciones que, sobre Urbaser, haga el presidente de la Ciudad o el consejero Guillermo Martínez, a los que se les ha convertido en dianas de una campaña basada en intereses bastardos. ¿Y qué pasa con lo manifestado por la consultora KPMG?, ¿qué se tiene que decir de las reprimendas y críticas que hace a lo manifestado por Cuenca?, ¿tiene esto menos valor que lo difundido por el funcionario?
La ciudadanía quiere saber cuál ha sido la gestión con Urbaser, quiere que se le explique el problema y espera que su señoría hable, cuando haya terminado, sin presión de ningún tipo, su investigación. Eso es lo que todos debemos querer. Pero en esta historia no todos persiguen ese fin: aquí hay quienes están jugando otra partida, la de la presión que, en el fondo, es la única que han entendido toda su vida.





