Aseguran que no existen pruebas contra él por el último tiroteo en el Príncipe y recuerdan que A.L.A. quedó absuelto de un homicidio.
Turno de réplica para los parientes de A.L.A., uno de los dos detenidos por el último tiroteo en el Príncipe y más conocido por el apodo de ‘Manolo’. Su hermana y mujer rechazaron ayer que este hombre de 26 años sea un “asesino” y sostienen que “no existen pruebas contra él” por el balazo asestado a I.M.A. la noche del pasado 3 de junio. Hacen extensible esta inocencia a B.G.A., alias ‘El Yanqui’, el segundo detenido por este atentado con arma de fuego en la barriada.
“No queremos que mi hermano vuelva a aparecer relacionado con un homicidio”, solicitó esta portavoz familiar, quien manifestó su indignación por un arresto “injusto” y su posterior ingreso en prisión ya que, “siempre que ocurre algo en el Príncipe, apuntan con el dedo a Manolo aunque no haya sido él”.
No obstante, reconocieron sus parientes, A.L.A. estuvo relacionado con dos acciones delictivas acontecidas en la ciudad autónoma en 2006, como informara este periódico el domingo pasado. La primera, por la que fue detenido el 13 de abril de aquel año, responde a la descartada relación con el asesinato de un activista de Izquierda Unida, Mustafa Ahmed, a quien un menor de 15 años conocido como ‘Hamza’ le quitó la vida después de que el político le recriminara por haber robado un teléfono móvil.
“Manolo quedó absuelto del homicidio de esta persona de IU y ha rehecho su vida”, sentenciaron ambas mujeres antes de garantizar que, cuando se celebre el juicio por el disparo cometido a principios de este mes, demostrará que él no es el pistolero y abandonará la prisión preventiva en el Centro Penitenciario de Los Rosales. El Yanqui, sobrino de la hermana de Manolo, también sería inocente, añadieron.
Por lo que sí cumplió condena A.L.A. en Los Rosales fue por la posesión de un arsenal de armas que fue encontrado en su vivienda del Príncipe, uno de los más importantes hallado por la Udyco del Cuerpo Nacional de Policía, como publicara este diario el fin de semana pasado. La familia de Manolo evitó especificar los motivos que le llevaron a prisión aunque aludió a su estancia en la cárcel por un asunto ajeno al crimen del político izquierdista.
A pesar de la defensa planteada por la hermana y mujer del ingresado en prisión, la víctima del último tiroteo identificó a sus agresores ante las autoridades aquella misma noche y aportó el seudónimo de ambos. Según el testimonio de I.M.A. que figura en un comunicado de prensa de la Policía, “dos personas que son conocidas por los apodos Manolo y El Yanqui le abordaron en una de las calles cercanas al zoco del Príncipe y después de agredirle, cuando se daban a la fuga, uno de ellos le disparó alcanzándole en esta extremidad”.
Días antes, declaró ante la Policía Nacional que también había sido objeto por estos mismos individuos de “amenazas y agresión física”.
Un paseo por la avenida Martínez Catena como coartada del acusado
La hermana y la mujer de uno de los dos detenidos por el último incidente con arma de fuego en el Príncipe del que se tiene constancia aseguraron que A.L.A., conocido popularmente como ‘Manolo’, tiene una coartada que presentará cuando sea citado por el juzgado encargado del caso. “Cuando tuvo lugar el disparo”, señalaron las dos familiares, “se encontraba dando un paseo acompañado por otra persona por la avenida Martínez Catena”, de modo que habría sido imposible identificarlo en el lugar del suceso, las inmediaciones de la Agrupación Sur número 42, junto a B.G.A., apodado ‘El Yanqui’. El segundo sospechoso, ambos en prisión preventiva tras las detenciones efectuadas por separado el martes pasado, también tendría defensa, destacaron. En cuanto a los antecedes de Manolo y El Yanqui, las féminas indicaron que son por causas menores pero la Policía Nacional enumeró en su nota que al primero le constan 16 detenciones por atentado, cómplice de asesinato (del que quedó absuelto), robo, lesiones y tenencia de armas, entre otras; mientras que el segundo acumula seis detenciones, entre otras, por atentado y resistencia.






