Los efectos de la ciclogénesis del pasado fin de semana siguen coleando. A las denuncias que se están presentando por parte de los afectados por la caída del andamio de Real 90, se suma la consecuencia derivada del desplome de un muro en el colegio Rosalía de Castro. Dicho derrumbe tuvo lugar el sábado -tal y como se informó en la edición del domingo y supo el centro en esa misma jornada-, pues bien, ayer martes todavía no se había ordenado ni obra urgente alguna, ni tan siquiera se había acordonado el lugar para garantizar la seguridad a los escolares. Ni, tampoco, se habían retirado los escombros, así que, a última hora de la tarde,la dirección del centro decidió repartir a todos los escolares un aviso para informarles de la suspensión de las clases hasta nuevo aviso.
La dirección del Rosalía de Castro quiere garantizar la integridad de los escolares, línea que sigue también la asociación de padres. No habrá colegio hasta que se garanticen las medidas de seguridad.
La Policía Local se encargó ayer de la retirada de varios vehículos del lugar. Conocida la decisión del centro, ya en la tarde de ayer se procedió a inspeccionar la zona, acordonarla y anunciar que en el día de hoy, si el tiempo lo permite, comenzarán las obras.






