Lealtad. No hay otra clave. Lealtad institucional por el bien de Ceuta. Parece sencillo, pero poner en práctica esta máxima no es estilo de muchos políticos. En esta ciudad se rompe la tónica al tener un presidente como Juan Vivas que ha aparcado las siglas porque lleva en el ADN el saberse dirigente de todos los ceutíes, no solo de quienes le han votado.
La personalidad y madurez de una institución radican precisamente en eso, en saber en qué lugar se está y con qué misión. Vivas lo sabe, por ello ha cooperado con el Gobierno de la Nación en todos aquellos menesteres que, sabe, son buenos para este pueblo.
El Plan Integral para el Desarrollo socioeconómico de Ceuta cumple 3 años con luces y sombras. En una balanza pesan más las primeras. Se ha logrado poner en marcha proyectos como el de la interconexión eléctrica con la Península que evitará que la ciudad siga siendo una isla energética. Eso no es solo importante por lo que significa, sino también porque supone haber conseguido más derechos e ir bien encaminados en esa ruta hacia más España y más Europa.
Ceuta tiene cuantiosos retos por delante, muchos proyectos de envergadura que cumplir. Hay interés, hay intención y ánimo por conseguirlos y por su desarrollo. Eso es lo bueno, frente a la actitud derrotista y destructiva de algunos existe una clara intención por mejorar, por avanzar, en definitiva, por decirle a los ceutíes que en esta tierra se puede vivir, que por ella hay que luchar e invertir. Se lo debemos a las próximas generaciones, es nuestro más ambicioso reto.
El Plan aprobado por el Gobierno de la Nación ha previsto para Ceuta muchos ejes que no se han desarrollado todavía, pero que están encarrilados a ello. Se ha conseguido el compromiso de un plan de inclusión social, la cesión de suelo de Defensa, el fomento de empresas que son generadoras de empleo como las relacionadas con el juego online y todo lo digital… pero queda mucho todavía en el tintero.
Destaca la necesidad de disponer de infraestructuras para las fuerzas de seguridad, para la educación pero, sobre todo, ganar presencia del Gobierno de España y de sus administraciones en esta tierra.
Esa prioridad para Ceuta se conseguirá solo bajo el paraguas de la lealtad, dejando los egos aparcados, evitando mirarse al ombligo. Porque Ceuta no vive de rencores ni de crispación política. La hemeroteca nos ha devuelto tensiones y épocas críticas precisamente por eso, por contar con personas que se fijaban más en los intereses partidistas que en los de todo un pueblo, su pueblo.
Ceuta tiene futuro, prosperidad, pero sobre todo ilusión. Como dijo ayer el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, hay que hacer valer las “tres ces”, la de la convergencia, la de la confianza y la de la convivencia.
Respeto, unión, trabajo y lucha, pero siempre desde esa lealtad debida como único camino para seguir avanzando.
Entender esto debe ser para muchos complicado o incluso imposible. Pero en esta tierra, se tiene al mandatario que no solo lleva años siendo capaz de entenderlo, sino que lo pone en práctica, aunque para ello haya sufrido presiones de su propio entorno.
Deberse a Ceuta está por encima de todo, querer lo mejor para esta tierra y sus gentes, también. Solo un político de altura puede tener esto tan interiorizado que ponerlo en práctica sea normal, aunque en el fondo se está ante una auténtica maravilla extraordinaria.
El continente africano se prepara para vivir una nueva edición de su torneo más importante.…
Ceuta lleva soportando los últimos días una de las mayores presiones en el perímetro fronterizo.…
La Ciudad Autónoma ha dado otro paso en la mejora del parque de viviendas residenciales…
El Gobierno anunciaba este lunes la puesta en marcha del abono único de transporte en…
La portavoz nacional de Vox para Sanidad, María García Fuster, ha visitado Ceuta para denunciar…
En Ceuta, al igual que en el resto de España, cientos de pensionistas y jubilados…