El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta sentó ayer en el banquillo de los acusados al llamado B.A., un marroquí residente en Bélgica al que se le relaciona con un delito contra los derechos de los extranjeros y una falsedad documental. Por todo ello el Ministerio Fiscal mantiene una petición de ocho años de cárcel. En la causa había otro acusado que ayer no compareció. Se trata del marroquí que viajaba en el vehículo que conducía B.A. y que fue parado por la Policía Nacional en la estación marítima. Éste portaba una documentación falsa para poder cruzar burlando los controles policiales establecidos.
En su declaración en instrucción manifestó que el conductor nada tenía que ver con los hechos. Ayer, sin embargo, ni se presentó a declarar en la Audiencia con lo que no pudo ratificarlo. B.A. negó cualquier relación con un delito contra los derechos de los extranjeros o con la falsedad documental que portaba el marroquí que viajaba con él en calidad de inmigrante.
El tribunal de la Sección VI dejó el caso visto para sentencia aunque ya son varios asuntos similares los que se han celebrado en la Sala, que han dado pie a sentencias absolutorias al no poderse demostrar la relación del conductor de los turismos con el hecho de que las personas que los acompañan porten documentación falseada. En algunas ocasiones ni los agentes policiales son capaces de detectar, a ojo, esa falsificación en los documentos.






