El Teatro Auditorio del Revellín abre sus puertas para, desde las 21:30 horas, acoger ‘La Cenicienta’, la primera de las obras que presenta la Escuela Founaud este fin de semana El Teatro Auditorio del Revellín abre esta noche sus puertas para acoger el primero de los dos espectáculos que presenta la Escuela de Danza Rosa Founaud este fin de semana. De tal modo, y a partir de las 21:30 horas, se podrá disfrutar con La Cenicienta a la espera de Las décadas, la obra que se representará el domingo. La directora diserta sobre ambas en la presente entrevista.
–Vayamos por orden cronológico, hoy tenemos La Cenicienta.
–Exacto. La hemos dividido en cuatro actos. La Cenicienta es un espectáculo de danza clásica, donde actuán los alumnos de ballet clásico de la escuela. Es una obra que es fiel al cuento original pero tiene una adaptación musical, de coreografía y de vestuario de mi cosecha. Será como entrar en un sueño. Ha quedado muy bonito.
–Y el domingo, Las décadas.
–Sí, sí. A la misma hora, a las 21:30 horas, y también en el Revellín. Las décadas, que está orientada para la danza moderna y contemporánea, parte de una idea original de mi hermana Ana, a quien se le ocurrió hacer un recorrido por las mejores músicas desde los años cincuenta. Los bailarines interpretarán piezas de músicas muy conocidas de las décadas de los 50, 60, 70 y así hasta la actualidad. Es una obra muy cómoda de ver porque al oyente le sonorán todas las piezas que va a oír. Las coreografías son muy elaboradas, los bailarines son maravillosos, hacen una danza estupenda. Han trabajado realmente bien. Ambos son dos espectáculos de calidad.
–Que duran cuánto.
–Hora y media aproximadamente. Lo justo y necesario.
–¿Cuando comenzaron los ensayos?
–Llevamos en la coreografía y montaje desde enero, justo después de celebrar las navidades. En ella participan más de 240 bailarines, en edades comprendidas desde los tres años en adelante. Hay niños que debutan por vez primera y que por tanto salen al escenario con una sensación única, y otros que son unos veteranos y que conforman la compañía de ballet desde hace ya muchos años.
–¿Cómo han ido este año los ensayos?
–Ha sido duro porque llevar una obra a escena requiere de mucho trabajo. Tienes que contar al espectador lo que pasa en cada escena mediante bailes e interpretaciones. Tienes que jugar con el decorado, estar sereno, hacer que la persona que vea la historia viaje a través de los bailarines hacia esa trama. Pero bueno, llevamos varios años haciendo obras enteras y como han dado buenos resultados contamos con mucha confianza añadida.
–Como ocurre cada vez que Rosa Founaud y los bailarines de la escuela presentan un ballet, la expectación es máxima, ¿qué siente al ver el teatro lleno?
–Una gran alegría, satisfacción y orgullo. Disfruto mucho por ellos, por los alumnos. Para el espectáculo de La Cenicienta, al igual que para Las décadas, todas las entradas están vendidas, pero hemos dejado una partida para que se pongan a la venta en la taquilla del teatro desde las siete de la tarde.
–En esta ocasión se ha repartido el espectáculo en dos jornadas, la de hoy y la del domingo.
–Es verdad. Siempre hemos hecho tanto el espectáculo de danza clásica como el de danza moderna y contemporánea en un mismo día pero esta vez hemos tenido que dividir el evento en dos porque el aforo del teatro es muy reducido y son muchos los bailarines que tenemos y que traen a una enorme cantidad de personas que quieren ir a vivir el espectáculo. Con esta medida puede asistir más público.
–Además, hay que aplaudir el carácter benéfico que marca a ambos espectáculos puesto que los dos euros que cuesta asistir a La Cenicienta y a Las décadas irá a beneficio de Cáritas Parroquial.
–Y no sólo eso porque además en la entrada del teatro se colocará un banco de alimentos para que todo aquel que quiera colaborar lo haga. Los alimentos se entregarán a las familias necesitadas de Ceuta.
–¿Considera que las generaciones que se inician ahora tienen la misma entrega que las de hace años o por el contrario el compromiso ha menguado?
–Personalmente, creo que antes tenían más compromiso pero considero que es un asunto que no es propio de la danza sino que se extrapola al sistema educativo en general, al arte, al cine... Antes había mas implicación que ahora. Los niños de hoy en día pierden el tiempo delante de ordenadores, cuentan con muchas más facilidades para hacer todo, es como que tienen que currarse menos la vida. Era otro tipo de dedicación la de antes. Pero bueno, sí que es cierto que el que se dedica al ballet clásico cumple con una disciplina dura y sabe estar durante muchos años para conseguir sus frutos. En mi escuela, intentamos mantener el nivel de exigencia y calidad.






