Félix Madrazo disertará hoy sobre el proyecto de casas sociales en Loma Colmenar
El criterio para la construcción de las 170 viviendas sociales de Loma Colmenar perseguía encontrar un punto común con su entorno, es decir, con el urbanismo de la barriada aledaña, la del Príncipe. “Laberíntico, compuesto de edificios de no grandes volúmenes, económico y dispuesto con uso colectivo de ciertas zonas”. Así lo explicó Félix Madrazo, el arquitecto que proyectó las casas sociales de Loma Colmenar.
Con todo, a pesar de lo económico que han resultado los costes de las 170 viviendas, éstas contienen elementos propios de pisos de lujo, como “el uso de mármol, del doble cristal en las ventanas, en definitiva –informó Madrazo–, “estándares que solo tienen algunas casas de lujo en Ceuta”.
Las 170 viviendas de Loma Colmenar está compuestas de 16 viviendas de 4 dormitorios; 34 de tres; 55 de dos y 65 de un dormitorio. Las viviendas están destinadas a personas y familias que posean unos ingresos que no superen las 2,5 veces el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). El régimen de adjudicación será el alquiler, una fórmula por la que se decanta el Gobierno no solo como estrategia, sino como la vía más accesible actualmente para la adquisición de casas por parte de este colectivo, habida cuentas de las restricciones crediticias.
La escasa circulación de dinero aguza el ingenio. También en el ámbito de la arquitectura. Madrazo expuso su idea sobre la libertad constructiva de los arquitectos, a menudo sometida a los mandatos del urbanismo. “Se trata de dos fuerzas en continua lucha”, dijo. La ordenación de territorio, por pura definición, va en detrimento de la imaginación y la predisposición a la creatividad del arquitecto. De esa lucha se general la ciudad, entidad que hereda su propia pelea.






