“Bucear de noche hace que uno se sienta en un medio más extraño todavía. Por eso lo hacemos”, explica Franci Valero, que organizó en la víspera del día cinco la primera inmersión nocturna de la temporada.
Este año, cuenta Valero, se ha retrasado debido a las condiciones del agua durante el mes de julio, “en el que el mar estaba turbio”.
Y, ya puestos a esperar, el día escogido tampoco ha sido casualidad. “Nos parecía significativo hacerlo el día antes de la celebración de la Virgen de África”, comentó el buceador, que lleva a cabo estas salidas con el Diving Center. “Las solemos realizar en verano, cuando la temperatura es mejor”. En efecto, en esta ocasión, el clima acompañó y el agua se encontraba a 21 grados centígrados.
En la expedición nocturna participaron unos diez buceadores, los más jóvenes con solo 13 y 14 años de edad. Para realizar esta actividad hay que tener la especialidad en buceo nocturno. El lugar elegido para la inmersión fue la playa del Agujero, también llamada de la Sardina, cerca de La Ribera, hasta donde llegaron en una goma de ocho metros y medio de eslora, preparada con toda la equipación necesaria para este tipo de inmersión. “Esta vez la profundidad no ha sido mucho, unos siete metros. Lo normal en una salida de estas características es entre 10 y 14 metros, llegando a un máximo de 20 ó 25, no más. Aun así, hemos podido disfrutar de un festival de colores”, relataba Franci Valero.
Otra fauna marina
Uno de los mayores atractivos de esta actividad es el poder disfrutar de unas especies completamente diferentes. Empezando por las plantas. “Cuando la noche no tiene luna, como sucedió con esta inmersión, es mucho más fácil sentir el plancton”, afirmó. “No sólo eso, sino que a veces apagamos las luces, y ese sentimiento de oscuridad relaja incluso más”, añadió.
Una de las mayores ventajas es el hecho de poder ver especies muy difíciles de localizar durante el día, tal y como recordaba Valero: “Por ejemplo, los calamares, y otras especies que durante la noche comienzan su actividad. También se añade que resulta mucho más sencillo ver las especies que duermen, es posible acercarse muchísimo, incluso llegar a tocar alguna”.
Seguridad
Algo muy importante en este área es llevar al pie de la letra la seguridad. “Antes de la salida instalé, durante la tarde, la señalización oportuna. Además, siempre que se realiza este tipo de inmersiones avisamos a la Guardia Civil para que esté controlado”, comentó Franci Valero.
Por otra parte, no es menos relevante la seguridad bajo el agua. “Llevamos focos, y la persona que guía, el instructor, una luz que parpadea a modo de flash para que todos sepan quién es. Los metros de inmersión también los controlamos según los niveles de dificultad, y en base a eso administramos grupos”, añadió el buceador.







