La importancia de mantener las tradiciones, como es la Semana Santa de Ceuta que acabamos de vivir, es labor de todos.
Es responsabilidad de todos conservar nuestras tradiciones sea de la cultura o religión que sea. Pero en todas estas tradiciones que se viven en la calle hay un denominador común. Esa labor callada que nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado realizan cada día y que han venido desempeñando esta semana en cada procesión, en cada paso.
Mientras centenares de ceutíes disfrutaban de la Semana Santa, de las procesiones, y vivía con devoción y recogimiento cada paso, había otras tantas decenas de agentes de las Fuerzas de Seguridad que velaban por que así fuera. Vivir una Semana Santa tranquila. Tal vez para algunos, estos agentes que han estado y están todos los días al pie del cañón hayan pasado desapercibidos, pero sin ellos, la Semana Santa no habría sido para los ceutíes tranquila. Ellos son los que se desvelan y desviven. Una labor callada y pocas veces reconocida en momentos tan delicados como los que estamos viviendo, en los que la seguridad está más sensible que nunca, por desgracia. Y todo ello sin causar molestias a los ciudadanos, para que podamos vivir nuestras tradiciones con mayúsculas. Para sentirlas, para vivirlas y ahora revivirlas hasta el próximo año. Sirvan estas líneas de reconocimiento a la labor de nuestras Fuerzas de Seguridad que ya sea a pie de procesión o en cualquier otro punto de la ciudad han sabido y saben velar por todos los ceutíes.





