La Asociación Unificada de Militares Españoles (Aume) acaba de sacar el documento ‘La reforma de la carrera: Hagámoslo entre todos” que pide una modificación de la Ley de Carrera Militar centrada en el reconocimiento de derechos de los militares y la regulación de la promoción y el ascenso dentro de las Fuerzas Armadas.
El texto al que ha tenido acceso El Faro y que se enviará al Ministerio de Defensa y a los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados hace especial hincapié en la necesidad de reformar las leyes de Tropa y Marinería, de no discriminar a los militares con discapacidades y en la mejora del trato a los veteranos.
Esta hoja de ruta ha sido elaborada, según Aume, con la colaboración de todos los militares que han querido participar en un debate, que junto al de los recortes, es ahora mismo lo que más preocupa a los miembros de las Fuerzas Armadas.
En principio, la reforma de la Ley de Carrera Militar arremete contra los criterios subjetivos que actualmente rigen los ascensos y las promociones internas, según Aume, y por eso desde la Asociación Unificada de Militares Españoles piden que se eliminen las evaluaciones e informes personales; que se quiten los límites de edad, de convocatorias y que se tengan en cuenta la antigüedad o los méritos, entre otros. En fin, que se hagan ascensos justos.
Los representantes de Aume llegarán con este informe bajo el brazo al primer Consejo de Personal que aspiran que se celebre en noviembre próximo.
El primer borrador del documento se presentó ya en una jornada que celebró la Asociación Unificada de Militares Españoles el pasado día 6.
En ese acto se plantearon quejas en torno a la “desatención” a las asociaciones profesionales de miembros de las Fuerzas Armadas por parte del Ministerio de Defensa y los “inicios negativos” de funcionamiento de la Secretaría Permanente del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas.
El texto de la reforma de Aume está dividido en cuatro capítulos. El primero, exclusivamente dedicado a reclamar derechos fundamentales y los otros tres, a temas de ascenso y promoción.
Promoción Interna y sin límite de edad
La actual Ley de Carrera Militar regula la constitución de cuerpos y escalas, pero por ejemplo, deja a Tropa y Marinería en una situación “bastante precaria”, según Aume al optar por una regulación parcial, pero renunciando a su consideración como militares de carrera. Para evitar esto, la reforma de la Ley de Carrera Militar propone el diseño de un nuevo modelo de trayectoria profesional para la escala de Tropa y Marinería. También, según Aume, la Ley de Carrera Militar establece una nueva configuración de cuerpos y escalas obviando los acuerdos de Bolonia, lo que mantiene “situaciones negativas en torno a las titulaciones y escalas”. Pero el gran problema está en que la promoción queda en manos del ámbito reglamentario. Por eso la reforma propone modificar el modelo de carrera militar de manera que sea menos rígido y complejo y establezca un modelo de progresión profesional que logre generar expectativas profesionales “y que incentive la dedicación y el esfuerzo personal”.
La reforma propone crear un acceso a la condición de militar, desde el primer empleo militar; impulsar los procesos de promoción interna tanto para cambio de escala como de Cuerpo; que se eliminen todos los requisitos generales o específicos como por ejemplo los límites de edad o el número máximo de convocatorias; que se priorice el sistema de acceso directo a las escalas de oficiales, suboficiales, Tropa y Marinería con titulación previa; que los procesos de acceso o promoción valoren mejor el mérito militar, la antigüedad o el tiempo de servicio en la Fuerzas Armadas. Además, propone que desaparezcan las escalas técnicas y que se integren en una única escala de Sanidad todos los miembros de las diferentes áreas sanitarias sin limitación de trayectoria y posibilidades de ascensos.
Fin de los informes personales
La reforma de la Ley de Carrera Militar que propone Aume quiere borrar de un plumazo los informes personales que concibe la actual ley (establece la evaluación como elemento fundamental de medición de los méritos y capacidades del militar de cara a la clasificación para el ascenso) y pide que en los procesos de evaluación se apliquen “parámetros de justicia y equidad de manera que se puedan garantizar procesos transparentes y en igualdad de oportunidades”.
También propone, para la reforma de los ascensos que según Aume “son opacos”, la desaparición del sistema de clasificación (con evaluaciones) de manera que a partir de ahora cuenten la antigüedad para el segundo empleo y la posibilidad de elegir a partir del empleo de General de Brigada. Además, lo ideal sería que al resto de empleos se acceda por oposiciones. Aume reclama en su reforma que por ley se establezcan los puestos de libre designación, la publicación de vacantes; que se faciliten los cambios de destino mediante permutas; que se permita el ascenso con titulación al primer empleo en la escala superior a la de origen y una nueva evaluación para el ascenso a cabo mayor para los cabos 1º, con el curso de capacitación.
Ascenso a oficial
Aume cree que sería conveniente que se ascendiera a oficial a todos los suboficiales que pasaron a la reserva con anterioridad a la Ley de Carrera Militar. Por extensión debería ascenderse al empleo inmediato superior a todos los oficiales al pasar a la reserva, al igual que está establecido actualmente para la escala de oficiales, incluidos los que ya pasaron a la reserva con anterioridad a la entrada en vigor de la Ley de Carrera Militar. También sugiere la reforma de la Asociación Unificada de Militares Españoles que se posibilite el pase a la situación de reserva voluntariamente al personal que tuviera condición militar de carrera con anterioridad a la ley 17/1989 en las condiciones que regulaba esta norma.
Sin requisitos
La reforma de la carrera militar que propone Aume reúne una serie de peticiones relativas al ascenso de los militares entre las que se encuentra la desaparición de los requisitos de promoción, ya que ahora existen límites de convocatorias y titulaciones académicas para los militares de Tropa y Marinería que entraron antes de la aparición de la Ley de Tropa y Marinería.
También se pide que se establezcan márgenes en la transitoriedad, para el pase a la reserva fijando tiempos de servicio en lugar de la edad.
Se reclama, además, que se mantenga el modelo de carrera y trayectoria profesional establecido antes de la aparición de la Ley de Carrera Militar.
Personal
La Asociación Unificada de Militares Españoles reconoce que en la Ley de Carrera Militar existía al menos la intención previa de que existiera una Ley de Personal para todas las Fuerzas Armadas. En opinión de Aume el resultado ha sido un fraccionamiento “traumático” donde a una parte de sus miembros se les contempla como militares de carrera y a otros (la mayoría, según Aume) se les sigue dando un estatus de militares de reemplazo, ahora con sueldo. La Tropa y Marinería no ha terminado, según la asociación, de consolidar su verdadera carrera militar, anteponiéndoseles siempre la palabra profesional como si se les invistiera de un título de funcionario. Por eso, Aume reclama la “absoluta consolidación como militar de carrera” a la Tropa y Marinería, mediante un proyecto ley que modifique las actuales leyes de Tropa y Marinería de 2006 y 2007.
“Es triste que no se pueda opinar con libertad”
O.O. / ceuta
La Asociación Unificada de Militares Españoles, denominada Aume, desde su delegación en Ceuta, muestra su total e incondicional apoyo hacia el presidente de la asociación, Jorge Bravo, para quien se ha abierto un expediente disciplinario por criticar los recortes del Gobierno y pedir que se acabe con los gastos supérfluos en el Ejército.
De tal forma, Aume en Ceuta indica que “la grandeza de la libertad de expresión es que sin que quiebre para nada la jerarquía y la disciplina o la operatividad de las unidades, sirve para entendernos un poco mejor todos y para saber dónde estamos y cuál es el mejor camino que hemos de tomar”.
Asimismo, desde Aume se pone un ejemplo que califican como “triste” y que se basa en un supuesto: “Estamos seguro de que si en Ceuta algunos de los militares de cualquiera de las unidades desplegadas realiza un comentario fuera de la línea y directriz marcada, será castigado sí o sí, y a lo mejor es una opinión que sirve para mejorar”.






