Eduardo Vijande, investigador de la Universidad de Cádiz (UCA) y becado por el Instituto de Estudios Ceutíes, depositó el martes de la semana pasada la primera tesis doctoral que ha salido de las excavaciones del yacimiento de la Cueva y Abrigo de Benzú.
Esto implica que el texto ya está terminado, y este yacimiento prehistórico ceutí será, por primera vez, el origen de un doctor. Aunque no será el único, porque hay más estudios en curso, como el de Juan Jesús Cantillo.
Vijande, que lleva implicado desde el comienzo en las campañas arqueológicas, decidió orientar su estudio en torno a la Cueva, la parte neolítica del yacimiento, y compararlo con otros yacimientos del Estrecho. Esta tesis doctoral ha sido tutorizada por el profesor José Ramos, director junto a Darío Bernal de las excavaciones, y en el mes de diciembre o enero tendrá que ser defendida. “Creo que irá bien, porque las correcciones fueron pocas y no fue necesario cambiar ningún capítulo de manera sustancial”. Vijande continuará su labor cerca de Benzú, ya que gracias a una beca Averroes permanecerá un tiempo en la universidad Abdelmalik Essaadi, de Tetuán.






