“El comisario es el que debe dar las explicaciones”
El presidente de la barriada de Príncipe Alfonso, Abdelkamil Mohamed (Kamal), instaba ayer, en declaraciones a ‘El Faro’, al jefe superior de Policía, José Luis Torres, a dar las oportunas explicaciones sobre lo que está pasando en la barriada. “El comisario es el que tiene que dar las explicaciones”, aseveraba, reflejando claramente el malestar existente en el barrio por la repetición de tiroteos y el repunte notable de la inseguridad. Según Kamal la barriada necesita una mayor presencia de seguridad, algo que han pedido por activa y por pasiva pero que no termina de llegar puesto que se siguen produciendo sucesos de este tipo. Los tiroteos no son asuntos de bandas, aseguran los vecinos. ¿Por qué? porque se extiende el temor ciudadano de que mañana le puede tocar a cualquiera ser la víctima. “Tirotean a las doce, a la una, incluso a las nueve... cuando hay niños en la calle.
Es verano, se acerca un encapuchado y dispara delante de todos. Mañana le puede alcanzar un tiro a cualquiera”, avanza Halila, vecina del barrio y madre de cuatro pequeños. Kamal, como portavoz de todos los vecinos, insiste en que él no es quien tiene que hacer valoraciones sobre lo que está sucediendo en el barrio. “Eso se lo preguntáis al comisario”, espeta. Es el reflejo del malestar de unos vecinos que no se sienten seguros y que, consideran, “esto se está yendo de las manos. Hoy no hablamos del tiroteo, estamos hablando de cuándo será el próximo. No pasa ni una semana cuando hay otro herido en el hospital. Ya la gente comenta que en breve habrá otro”, añade Laarbi, otro vecino, a este medio. Razones no le faltan.
En menos de un año se han producido hasta diez tiroteos en el Príncipe que han dejado otros tantos heridos en el hospital, en su mayoría alcanzados en las piernas y tiroteados por encapuchados. La Policía mantiene sus sospechas de que la mayoría están relacionados, pero los vecinos consideran que la manida explicación de ‘ajuste de cuentas’ es una manera de motivar unos enfrentamientos armados que carecen de una investigación más extensa. “Dicen eso para callar la boca”, señala Laarbi.






