El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, presentó ayer el nuevo chaleco policial antibala-anticuchillo que se asignará a todos los agentes que patrullen en la calle. La Dirección General de la Policía distribuirá 21.126 chalecos en tres fases a los agentes destinados en unidades operativas de toda España. A Ceuta también llegarán, según informó la Jefatura Superior.
El objetivo es modernizar los sistemas de seguridad como un elemento clave de la estrategia nacional de seguridad y dotar a los agentes de los últimos y más modernos medios policiales de defensa para desarrollar sus misiones con la máxima garantía. “La seguridad de los policías es una prioridad máxima para la Dirección General de la Policía”, ha afirmado Cosidó, por ello quiere dotarles de estos medios de protección ante la creciente especialización del crimen organizado y la actuación en toda Europa de grupos y bandas que utilizan cada vez más la violencia para la comisión de sus delitos.
El nuevo elemento de protección individual ante el impacto de proyectiles y armas blancas aúna eficacia, discreción y comodidad, garantizando la protección y disponiendo de la flexibilidad necesaria para ser utilizado en vehículos y en operaciones con armas. Este programa supone “una inversión de más de seis millones de euros”. El chaleco está formado por un conjunto de láminas a base de fibras sintéticas de alta resistencia y tenacidad de base aramida e hidrofugadas. Las fibras que conforman el paquete balístico son resistentes al calor, al frío y al agua, manteniendo sus propiedades entre los 100 ºC y -30 ºC. Además son resistentes al fuego y no comenzarán a carbonizarse antes de los 200 ºC.





