Los datos que va obteniendo la Ciudad de las inspecciones giradas para destapar la población que reside en Ceuta de manera fraudulenta verifican la cadena de irregularidades que existían en torno al padrón. Se continúan con las bajas mes a mes: en enero fueron 96 los desempadronados y en febrero se pretende
alcanzar una treintena. Pero lo grave no está ahí. Hay datos que confirman la auténtica picaresca que existía en torno a la existencia de pisos patera y al modo en que algunos se han beneficiado del escaso control anterior para vestir de legalidad lo que no era.
Según datos facilitados por fuentes oficiales a ‘El Faro’, de las inspecciones llevadas a cabo en 40 presuntos pisos patera, se ha comprobado que el 60% de las personas que decían residir allí no lo hacían. Existen en total unas 246 casas susceptibles de ser tildadas como pisos patera porque dadas sus dimensiones y la cantidad de personas que figuran allí censadas es imposible una habitabilidad digna. En las inspecciones hasta el momento cursadas se ha detectado que había 140 personas censadas en las distintas casas controladas y que no estaban allí residiendo. Se trata de ciudadanos que para obtener una serie de beneficios a posteriori figuraban como residentes en un domicilio concreto, sin que fuera realmente así.
Es un dato grave, porque viene a ratificar las sospechas que las instituciones han tenido y a verificar que el fraude se ha asentado en muchos ámbitos. La crisis económica ha provocado que se lleven a cabo más controles, lo que ha dado pie a que se conozca este tipo de situaciones. Ahora se va a más. En esta lucha no está solo implicada la Ciudad. También tiene su parte la Delegación del Gobierno, que ha mandado a las fuerzas de seguridad bajo su competencia a realizar los controles debidos. Ahí entra en juego la Guardia Civil, y, por parte de la institución municipal la Policía Local. Se quiere hacer un barrido exhaustivo sobre la totalidad de pisos patera existentes amén del muestreo aleatorio de 1.100 personas que ya se está llevando a cabo. En ese barrido entra también la intención ya anunciada por el propio delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, de actuar contra aquella persona que, siendo titular de un piso, tiene censadas en el mismo a decenas de personas. A titulares que se adapten a este perfil se les va a perseguir para que den las oportunas explicaciones del porqué hay tanta cantidad de individuos que dicen vivir en su casa.
Fuentes de la Ciudad informan de que poco a poco se espera recuperar la normalidad, retornando los datos del padrón a la estimación real de habitantes que hay en Ceuta.
Queda por delante mucha tarea, se ha procedido a la inspección de 40 pisos patera y se va a proceder al examen de todos los que se sospecha que existen. Conforme se vayan visitando se irá contabilizando el volumen de personas que en realidad no residen en las casas a pesar de que, según los datos del padrón, están censados allí.
El siguiente paso será la publicación, tras el plazo de alegaciones, en el BOCCE de todas estas personas para, finalmente, desempadronarlos.
Buena parte de estas personas son de origen marroquí que al estar falsamente censadas en la ciudad pueden solicitar determinadas atenciones.







