La Unidad de Intervención Rápida (UIR) de la Policía Local volvió el pasado viernes a clausurar los almacenes y locales que en la Almadraba ya habían sido precintados el pasado lunes por decreto de la Consejería de Fomento. Y es que la Policía Local había detectado que, pese a la orden de cierre efectuada el pasado lunes, los propietarios de estos establecimientos habían decidido reabrirlos, de ahí que los agentes volvieran a personarse el viernes.
La Consejería de Fomento comenzó la semana pasada a actuar en materia de disciplina urbanística, tal y como había prometido la consejera de Fomento, Susana Román, a los pocos días de su nombramiento para este cargo.
Acelerando los trámites
En las últimas semanas se han acelerado todos los trámites de los distintos expedientes abiertos cuyo acción ya inició el anterior responsable del área, Guillermo Martínez.
Pues bien, precisamente el pasado lunes la Policía Local procedió a la clausura de tres establecimientos en la zona de la Almadraba, los cuales pertenecían al mismo dueño y que no tenían el correspondiente permiso de apertura expedido por la Ciudad Autónoma. Los locales que se han cerrado son un restaurante, un lavadero de coches y un establecimiento comercial más del mismo complejo y que está a escasos cien metros del cruce que sube hacia Loma Colmenar.
Al igual que ocurrió el lunes, los agentes llevaban en sus manos nuevos decretos de cierre que habían sido emitidos por parte de la Consejería de Fomento y por tanto firmados por sus máximos responsables.





