“Sólo se han constatado dos y ambas con posibilidades de éxito en la investigación”. Así las cosas, parece que el cerco policial a los atracadores podría concluir con la detención de los responsables de estos actos. Precisamente la Asociación Unificada de la Guardia Civil, AUGC, fue la primera en señalar el recelo de los asaltados a denunciar, actitud ante la cual se complica la localización y detención de los delincuentes.
Los primeros seis atracos, a los que han seguido dos más en los últimos días, se produjeron en un plazo de algo menos de un mes y todos ellos con el mismo modus operandi. Un grupo de adolescentes suben al taxi en cualquier punto de la ciudad y solicitan el trayecto hasta la barriada del Príncipe, donde se comete el robo. Hasta el momento los bienes sustraídos han sido de escasa cuantía, la recaudación de la jornada, bolsos o alguna cadena. Aunque ninguno de los taxistas ha sufrido heridas de consideración, sí es cierto que estos atracadores suelen emplear cierto grado de violencia contra la víctima, lo que provocó en uno de estos trabajadores una crisis de ansiedad de la que tuvo que ser atendido en el Hospital Universitario.
Por otra parte, Torres también ha confirmado a este medio que no se ha presentado ninguna denuncia sobre el caso del individuo que se hacía pasar por policía vestido de paisano para sobornar a conductores marroquíes y cobrarles cierta cantidad de dinero a cambio de evitar la multa. “Si se lo han hecho a marroquíes, no creo que vayan a denunciar”, apunta.






